EL ESTADO CRIMINAL

Contaba el General Heinz Guderian, del Estado Mayor alemán en la Segunda Guerra Mundial, que Hitler acabó apartando de entre sus consejeros militares, a todos aquellos que no le daban la razón, precisamente eran estos los militares más brillantes y de mayor competencia, con los que contaba la Alemania nazi. Los fue sustituyendo por otros militares pelotas y oportunistas, que solo pretendían aprovechar la situación para sacar réditos y prevendas, y a los que no les importaba traicionar a la patria, mintiendo y aconsejando interesadamente.

La situación actual de España, me recuerda a esta situación ya añeja en el tiempo, pero que cobra una actualidad paralela a aquel caso que reflejara Guderian en su libro de memorias. El presidente Sánchez, empeñado en aferrarse a la poltrona del poder, aunque solo sea por unos meses, está siendo capaz de dilapidar su prestigio, y de vender a su propio país a los eternos enemigos independentistas y usurpadores de territorios ancestrales, con tal de recabar su apoyo para permanecer en el poder.

Al PNV, a ERC, a Bildu, a Puigdemont, a Mohamed, y a la Comunidad internacional que le brinda apoyo económico e institucional, poco o nada les importa España, porque la mayoría de todos estos sienten un odio y una repulsa hacia nuestro país, en algunos casos surrealista y patológica, de manera que están poniendo muy ladinamente, los medios para dinamitar el Estado al que tanto aborrecen, en una oportunidad muy esperada por ellos, y que se les acaba de presentar, merced al vicio y al capricho muy particulares, rayando la demencia, de un presidente que ellos mismos encumbraron, sin otra condición que esta comentada, del abandono de España en sus manos sucias y vengativas.

España tiene costumbre de resistir estos embates, en los que sus propios hijos la combaten y maltratan, hasta límites sangrantes de exiliados y de millones de muertos en guerras fratricidas. A veces tengo la impresión de que vivimos en un recinto de locos, con duros trastornos, los cuales se agreden entre ellos, y se automutilan, dejando un espectáculo dantesco, que tampoco deja de ser ridículo, ya que toda esta demencia pasa por normal, y es digna de orgullo y de loa presuntuosa, en un país que siempre parece que se derrumba, pero vuelve a resurgir cual ave Fénix, entre tortazos y puñaladas, en una enfermedad nacional todavía por clasificar en el Vademecun.

FRAN AUDIJE

Madrid,España, 17 de enero del 2023


Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario