INDEPENDENTISMO EN ESPAÑA: ENTRE EL RESPETO Y LA GUASA

España es un país en el que cunde la diversidad, pero donde existe una enorme falta de respeto hacia la libertad y los derechos del otro. Pero, cuando existe diversidad, y no hay libertad, significa que alguien muy concreto está tiranizando y oprimiendo al resto.

La falta de tradición democrática en España, se deja notar bastante en el sentido que estamos apuntando. Prácticamente hasta finales del siglo XIX, la institución de la Inquisición estaba vigente en España. Y recordemos que la Inquisición española, no eran sino una asociación de pirados, encargados por el poder en cohibir la libertad de pensamiento, de modo que a los poderosos no se les escaparan las riendas de mando.

Adolecemos, pues, de una enorme falta de costumbre en el respeto del que piensa distinto, que es por donde se empieza a fraguar la democracia y el Estado de Derecho. La división de España en dos bloques socio-políticos, los mismos que se enfrentaron en la Guerra Civil de 1936-39, es toda la libertad que existe en este país, es decir, una libertad circunscrita a dos opciones sin contestación ni ambages. Mientras te sometas a uno de estos dos bloques, te dejarán vivir, dentro de los límites que existen, claro está. En el momento que te vuelvas un elemento crítico, y desertes de la limitadita realidad nacional, puedes darte por esclavo en la práctica, ya que una de las habilidades españolas, consiste en hacer parecer lo que no es realmente.

A propósito del Independentismo en España, que se da con resolución organizativa, y que llega a constituir un movimiento cultural en alguna región, como Cataluña, o el País Vasco, debo manifestar mi respeto hacia el mismo, y considero que se deberían tomar las medidas legales oportunas, para celebrar referendums de autodeterminación en aquellas regiones más afectadas por este movimiento socio-político. La razón de esta opinión mía, es que la lucha continua y continuada, contra esta realidad, nos está haciendo un enorme daño como nación. La mayor parte de las regiones españolas, están al servicio de la permanencia de las regiones que manifiestan su deseo de independencia con mayor clamor ciudadano. Dicho servicio, consiste en prescindir de la prosperidad, para que esta se invierta en las regiones díscolas, que están excesivamente desarrolladas, merced a que España se encuentra volcada en sobornarlas para que la integridad nacional no se vea menoscabada.

Dicho esto, debo también reconocer que, el independentismo en la actual realidad española, y geoestratégica mundial, es una estupidez que incita a la risa. En el marco de la Unión Europea, carece de sentido que cualquier región se desgaje de su actual realidad nacional, porque la tendencia de Europa es a la unidad, en un solo Estado europeo común.

Por otro lado, la referida tendencia europea a la unidad, no es un capricho o una tontería, sino que obedece a la necesidad geoestratégica de supervivencia ante la formación de bloques fuertes de poder en el mundo. De tal manera, las regiones pequeñas, están condenadas a desaparecer, o a ser absorbidas por otras mayores.

El independentismo en España, es solo un capricho político, muy bien transmitido a la sociedad, que, de llegar a su meta, solo conseguirá hacer entrar en una profunda crisis a toda España, y a la propia región que se independice, que nunca tendrá un futuro claro sin la tutela del resto de la España que quede. Como se ponen tan pesados, yo consultaría la voluntad ciudadana de una posible independencia, pero alegando siempre, desde la responsabilidad, que pequeñas regiones independientes, no tienen posibilidades de sobrevivir fuera de la Unión Europea, y, dentro de la Unión Europea, están condenadas a la fusión con el resto de los territorios de la Europa asociada, en la actual comunidad supranacional de Estados.

FRAN AUDIJE

Madrid,España,26 de julio del 2023

Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores.


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