AMAR Y SER AMADO

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Me estoy acordando de una obra maestra del Cine, como fue «Espartaco», de Stanley Kubrick, realizada en 1960, época en la que se puso de moda la temática sobre el Imperio Romano.

Los romanos distinguían entre esclavos y ciudadanos del Imperio, entre los que no tenían derechos, y los que podían acceder a todas las oportunidades y prebendas, por ser considerados romanos de pleno derecho. «Espartaco», refleja muy bien la realidad de la antigüedad romana, donde, junto a lo más civilizado y culto, comparable con lo más civilizado de nuestro tiempo, se encontraba lo más cruel y abominable, como era la institución de la esclavitud, en la cual se daba una casuística terriblemente variada: desde los Gladiadores, condenados a entregar sus vidas indignamente, en servicio del ocio de los romanos, pasando por los meros sirvientes de las Haciendas y las casas, hasta aquellos que servían de divertimento sexual, en una época donde se dio rienda suelta a todo tipo de perversiones, y que fue señal de la decadencia.

La película se centra en la vida de los Gladiadores, y en un hecho documentado históricamente, como fue la rebelión de los mismos, bajo el liderato de uno de ellos, conocido por Espartaco. El director Kubrick, con toda la intención, recorre el hecho diferenciador, entre el momento en que Espartaco, siendo esclavo, se enamora de una mujer, esclava como él, hasta otro momento en que el Gladiador se rebela contra Roma, liberándose de la esclavitud, para mantener una pugna con la República Romana, en la que termina siendo vencido, junto a su Ejército de esclavos rebelados. En este segundo momento de libertad fugaz de Espartaco, mientras lucha, se desarrolla una bella historia de amor con la esclava de la que se había enamorado, también liberada en ese momento.

Podemos notar, la dificultad tan sumamente vejatoria que supone, tratar de amar sin derechos ni libertades, que Kubrick, como hemos dicho, compara con esa misma capacidad amorosa, tan fundamental en el ser humano, desarrollada por los mismos protagonistas, pero en libertad y con derechos. De tener que andar a «salto de mata», y escondiéndote, padeciendo todo tipo de humillaciones sentimentales, hasta una realidad muy distinta, que es cuando existe el respeto, y te es posible hacer planes y tejer sueños de futuro, junto a tu amor.

El amor es una de las capacidades humanas, que mayor necesidad de realización nos provoca, hasta el punto de que, sin amor, estamos insatisfechos y nos sentimos desgraciados. Aislar a las personas, y jugar con esta necesidad que emana del corazón humano, bien sabían los romanos que era una de las mayores torturas a las que podían someter a los esclavos. El amor es el alimento del alma de los hombres y mujeres. Dejar a las personas sin amor, es como dejarlas sin alimentar físicamente. Se trata de una manera de asesinato, muy astuta y ladina, pero extremadamente cruel.

FRAN AUDIJE
Madrid,España,7 de octubre del 2023
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores.


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