Resulta difícil comprender la postura del Gobierno español, amotinándose contra los jueces que están investigando los presuntos casos de corrupción, que afectan al centro neurálgico de dicho Gobierno, como es la presidencia del señor Pedro Sánchez Pérez-Castejón, alrededor del cual circulan una serie de denuncias, afectando a su hermano, y a su propia mujer, pero también a él mismo, por malversación de fondos.
Dado el carácter de España como Estado democrático de Derecho, la salida en tromba del Gobierno, acusando de persecución injusta todo este proceso judicial, resulta incomprensible, y hasta surrealista, porque deberían todos guardar el máximo respeto a la autoridad judicial, como cualquier ciudadano en España y en la Unión Europea.
La apertura de un proceso judicial, da la posibilidad de acusación, pero también de defensa, y es esto último a lo que deberían limitarse los distintos personajes del Gobierno español, si es que, como dicen, todo es mentira y son víctimas de una persecución.
Los españoles somos todos iguales ante la ley, según nuestras leyes, y según las leyes de la Unión Europea, por tanto, los distintos miembros del Gobierno, no ostentan ningún privilegio, que los coloque por encima de la ley, o por encima de los demás españoles, más allá de los previstos por la ley, en consideración a la especial labor política que realizan, que, en ningún caso, los habilita para la falta de ética democrática que están demostrando.
Si el señor presidente del Gobierno de España, considera que es inocente, lo que debe hacer es aprestarse a la defensa dentro del proceso judicial, pero, en ningún caso, promover la falta de respeto hacia los Jueces y Tribunales. Tengamos en cuenta que, los procedimientos judiciales, son en una democracia, la manera legal que existe de demostrar la inocencia o la culpabilidad, en las causas de litigio que puedan plantearse. Tomarse la justicia por la mano propia, es una forma incivilizada y criminal de actuar, en nuestra España demócrata, y adherida a un ente supranacional de Estados, como es la Unión Europea, donde imperan criterios de imperio de la Ley, y de respeto de los derechos humanos.
Por otro lado, debemos señalar lo graves que son las acusaciones que existen contra Pedro Sánchez Pérez-Castejón, y su entorno familiar, en un político que llegó a la cúspide del poder en España, acusando de corrupción al anterior Gobierno, y asegurando que él iba a combatir la corrupción.
Todo parece indicar, tanto por las noticias que corren sobre estos procesos judiciales, como por la postura exageradamente defensiva del Gobierno, que el señor presidente de España, nos ha mentido, y no solo ha dejado de luchar contra la corrupción, sino que la ha incentivado hasta límites de bochorno.
FRAN AUDIJE
Madrid,España, 23 de julio 2024.
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