España es un país que se ha incorporado tarde al liderazgo de Occidente, un conjunto de naciones desarrolladas económicamente, que prosperan gracias al régimen de libertades democráticas, y al sistema capitalista de libre mercado.
Esta incorporación tardía, se debe, entre un buen número de razones, a los efectos políticos del triunfo del General Franco en la Guerra Civil (1936-1939), asociados a una dictadura fascistoide, que no caía bien en Europa, y que se relacionaba internacionalmente, de manera precaria, por lo general.
Fue Sir Winston Churchill, quien se había fijado primero en la posición privilegiada geográfica de España, dentro del mapa de Europa. Por esta razón, se enfrentó a Stalin cuando este propuso invadir España, al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Churchill intuía las opacas intenciones de Stalin, de expansionar el Comunismo por Europa, y por el mundo, siendo España un enclave inmejorable para estas intenciones, lo mismo que, para el Reino Unido y para EEUU, significaba una retaguardia indispensable, en caso de guerras.
Además del bloqueo político de Occidente a la España de Franco, nuestro país estaba debilitado por siglos de decadencia, tanto cultural como socio-políticamente, y en lo económico nos basamos en una agricultura trasnochada, todo lo cual nos sumía en el subdesarrollo.
Los tecnócratas franquistas, asesorados por el Banco Mundial, consiguieron el vuelco económico de España, con la creación de una amplia clase media, concentrada en las grandes urbes, y el desarrollo de un tejido industrial poderoso, pasando la agricultura, paulatinamente, a un último lugar en la pirámide de población activa.
Posteriormente, gracias a la presión de ese Occidente al que España deseaba pertenecer, el régimen de Franco fue transformado en una incipiente democracia, la cual, muy a nuestro pesar, no ha logrado madurar institucionalmente, deviniendo en una especie de dictablanda, merced al lastre que ha supuesto la corrupción política.
Toda esta evolución ha sido observada desde la Unión Europea, y desde EEUU, que solo valoran a España como un país divertido, y con una estratégica posición en el globo terráqueo, que resulta de extrema utilidad, a la hora de las conflagraciones bélicas. Prueba de ello, es que EEUU se acuerda de venir a España, cuando Santa Bárbara truena. El resto de ocasiones, el Air Force One, pasa por encima de la península ibérica, sin llegar a hacer la más mínima escala.
España, muy a pesar de nuestro corazón, sigue siendo un país que ha avanzado poco en paz social. Los españoles seguimos enfrentados, practicando políticas marginadoras entre nosotros mismos, según la facción que ocupe el poder. No estamos acostumbrados a personas que piensen, y que nos planten en la cara, la verdad de nuestras miserias, un lastre que no nos deja salir de la mediocridad en la que estamos instalados.
A los políticos españoles, profesionales de la manipulación y de la estafa, les interesa un pueblo mediocre y enfrentado, porque así es más fácil para ellos el mangoneo y el choriceo. Los aliados occidentales, también prefieren una España débil y manipulable, puesto que, de tal manera, les resulta más fácil el control de nuestro país, de cara a la estrategia militar que ensayan, para continuar con su expansión en el mundo.
FRAN AUDIJE
Madrid, España, 12 de septiembre 2024.
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