Como hemos venido advirtiendo desde esta tribuna, existe en la España de nuestros días, un fuerte atavismo de ciertos sectores de la izquierda política española, con la España paupérrima de principios de siglo, la cual llega hasta el lamentable hecho de la Guerra Civil española, y sus nefastas consecuencias posteriores, en cuanto al daño del exilio, los literales acontecimientos mortales al enfrentarse hermanos contra hermanos, y el trauma político en sí, del desalojo de los republicanos del poder, para instalarse en el mismo, el dictador Francisco Franco.
Dicha nostalgia atávica de la izquierda española, parece que se apaciguó, durante el primer periodo de la Transición a la democracia, el comprendido ente 1975 y 1982, en el cual gobernó España la Unión de Centro Democrático, partido conglomerado de centristas y moderados, de la derecha y de la izquierda.
Sin embargo, desde la llegada del socialista, Felipe González, al poder gubernamental español, comenzó una estrategia de captación de adeptos al socialismo, aprovechando ese lema o refrán de: «A río revuelto, ganancia de pescadores». De tal manera, se revolvió intencionadamente a la sociedad española, promoviendo la reactivación de ese rencor nostálgico que anidaba, y anida, sobre todo en amplios sectores de la izquierda.
La estratagema del socialismo español, pues ha sido continuada por Rodríguez Zapatero, y por el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al entender de la directiva del Partido Socialista, resulta rentable en votos, y en prestigio. Sin embargo, no deja de ser una traición a la unidad de la sociedad española, y a la propia patria, que ve amenazada, además de la unión, la paz política y social, con grave peligro de enfrentamientos civiles, que esperemos no lleguen nunca a mayores consecuencias.
Pensar en el pasado, a modo de reflexión sobre cómo no volver a repetir ciertos errores, es muy acertado, a mi juicio. Lo malo y pésimo, sería venerar el pasado, sin someterlo a una reflexión racional, exenta de pasiones nefastas, como aquellas que buscan una revancha, o una venganza, sin sentido alguno, puesto que, en el caso que nos ocupa, supondría la ausencia de perdón entre todos, y la vuelta a un indeseable estado de guerra fría entre compatriotas, en el que la vuelta a la guerra fratricida, podría no ser algo descabellado, y sí relativamente factible.
Concretamente, el Gobierno del presidente Sánchez, constituye el retorno a un clima muy similar al que tuvo lugar, y fue desencadenante, de la Guerra Civil, 1936-1939, de tan infausto recuerdo, como hemos comentado. Sánchez se ha saltado la Constitución de 1978, olímpicamente, sin que se pueda evitar la declaración de incostitucionalidad, de ciertos preceptos, ya que, el propio presidente español, ha conseguido controlar el Tribunal Constitucional, colocando piezas incondicionales a su causa, la cual no es otra que, lograr mantenerse en el poder contra todo sentido democrático, sea cual fuere el estado de la nación, en lo que parece indicar, un intento de Golpe de Estado, por la puerta posterior de nuestro país, sin consulta popular, ni apoyo social lo suficientemente necesario, para realizar semejante cambio de régimen, que parece pretenderse.
FRAN AUDIJE
Madrid,España 5 de noviembre del 2024
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