MALVINAS, EN EL RECUERDO

La memorable Guerra de las Malvinas, que enfrentó, en disputado combate, a la hermana nación de Argentina, con la, entonces, gran potencia de la Guerra Fría, el Reino Unido de la Gran Bretaña, pudo ser, como se ha criticado, un cálculo mal hecho, y a la desesperada, de la agonizante dictadura del General, Leopoldo Galtieri, con la intención de alargar su mandato. En todo caso, se trató de una valerosa machada de la Argentina, y de sus soldados y aviadores militares, los cuales, a pesar de su clara inferioridad en armamento, gran parte del mismo demasiado viejo y obsoleto, demostraron una competencia profesional, y un arrojo en el combate, que sorprendió a los propios británicos.

El rendimiento de los militares argentinos, en Malvinas, sobrepasó toda expectativa de heroicidad en combate, ante uno de los enemigos peores, que se pudiera encontrar un Ejército, no solo durante aquellos momentos históricos, sino en cualquiera de la historia, presente o futura.

Los británicos, muy baqueteados por la carrera armamentística de la guerra contra la potente Unión Soviética, siendo el principal aliado de los Estados Unidos de América, otro gigante, y primera potencia mundial, presentaron en Malvinas, no solo una tecnología de ciencia ficción, sino a sus unidades de marina y de infantería, mejor entrenadas y preparadas.

Los oficiales británicos, que se enfrentaron a las tropas argentinas en las inhóspitas tierras de estas islas del Atlántico Sur, confesaron sin reticencia, el valor de los soldados argentinos, y su buena disposición en el campo de batalla, cuando se encontraban con una línea de combate ametrallada, tras otra, en un dificultoso avance lleno de peligros para ellos.

Si hablamos de la aviación de combate argentina, no tendríamos páginas suficientes, para recopilar tanto valor, y tantas gestas como tuvieron lugar, entre los cielos y los mares, de aquellos entrampados lugares del Sur Atlántico. Ningún navío de guerra británico, de los que tuvieron la suerte de retornar a sus bases de origen, al finalizar esta guerra, volviose sin la firma de algún destrozo, propinado por las bombas o las ráfagas de metralleta, de los Mirage o de los Sky Howk argentinos. Esto, sin contar, todos aquellos barcos que reposan en el lecho marino, los cuales, habiendo desplegado todo su potencial de fuego de última generación, acabaron por irse a pique, tras el heroico comportamiento de los pilotos argentinos, unas veces disparando a gran distancia, los mortales misiles Éxocet, tras maniobras llenas de astucia y saber hacer; otras, en peligroso cuerpo a cuerpo con los barcos, a los que bombardeaban en rasante sobrevuelo.

Que la Guerra de las Malvinas fue una estupidez, que se pudo haber evitado… no lo sé a ciencia cierta. Pero sí puedo corroborar, que se enfrentaron David contra Goliat, y que Goliat no acabó feliz su tropelía, sino que se volvió herido, y con una ejemplar lección de humildad.

¡Malvinas argentinas, Gibraltar español!.

FRAN AUDIJE

Fotografía Facebook.
Madrid, España, 3 de abril del 2025
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa


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