EL NIÑO

Texto de Isrrael Sotillo

Fotografía cortesía

Maracay/ Valencia 06 de mayo de 2025.

Nació con ciertas incurables limitaciones, que si se enumeraran todas, se haría necesario
por lo menos unas cinco hojas de papel para poder plasmarlas en un libro. José de la Cruz de la Rosa, nació el año 1947 en San Onofre, Sucre, Colombia. Dentro de 20 meses cumplirá la edad en que comienza la década de la sabiduría y la de la poca fuerza física para ir y venir, y en la que la mayoría de los mortales estamos muertos. Mira fijamente. No se distrae cuando habla. Llegó al pueblo Libertad de Barinas en la época dorada, en los años de la siembra abundante de algodón, la época de cuando existían grandes plantaciones en las que trabajaban negros de sol a sol. De la Rosa se quedó a vivir para siempre en las riberas del Mazparro. Y ya no se irá de donde ahora mismo tiene residencia: la esquina de la calle La Paz cruce con la Avenida Guzmán Blanco de Libertad de Barinas, donde se le puede encontrar todo el tiempo sentado, o por lo menos las mismas horas que él empleaba en los días de la recolección del algodón. Nunca se casó y aunque tuvo sus amores, José de La Cruz, jamás aprendió a hacer hijos. El mismo dice que eso no puede ser, porque entonces dejaría de ser lo que él siempre ha sido y lo que le gusta ser: El Niño… y también, por aquello de que los niños no pueden tener hijos. Esa es, definitivamente, su limitación mayor… y no tiene cura.

Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa


Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario