Por Marco Tulio Culebro Bahena
Ciudad de México 17 de agosto del 2025Lograron estrechar manos y saludarse como vecinos. Un primer paso que permite al presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, salvar a su homólogo estadounidense, Donald Trump y a su desastrosa imagen frente a la historia. Hay hermetismo de grado militar en la base Elmendorf-Richardson en Anchorage y prácticamente avisan que el silencio continuará al cerrar todo el evento con un «nos vemos en Moscú» (y hasta a los ateos se nos salió decir por dentro un «si dios quiere»).
Después de Alaska 2025 «Buscando la Paz» la victoria de Rusia sobre Ucrania es un hecho previsible sobre el terreno que ahora cuenta con el reconocimiento tácito de Trump aunque no haya firmas de por medio como buscaba la prensa. Los periodistas tuvieron que concentrándose en detalles de ocasión, como que sí el avión, que si la limusina…
Hay una prensa global enojada y -como era de esperarse-, cuando observamos la «información» de algunos media con respecto a Donald Trump. Veáse que destilan cadaverina* pura: lo de menos que vociferan ahora en su contra con respecto a Alaska es que «Putin lo humilló»…
Del otro lado, también hubo prurito y quien interpretase lo peor, así las quejas por la aparición de los bombarderos furtivos B-52 sobre el escenario de la base cuando Putin se encontraba al aire libre. El líder ruso les observó con visibles muestras de sorpresa.
¿Aquello fue un saludo militar para el invitado, pero uno con cara de advertencia? Bueno, tal vez se sigue una vieja costumbre en sus encuentros de cuando la Unión Soviética también sacaba a pasear sus gigantes vectores con carga atómica por la Plaza Roja convenientemente, cuando visitaba algún presidente de EEUU.
Entonces la maltrecha confianza entre las dos potencias se debe reconstruir -aún en la era traidora de Trump-. Precisamente desde el lado ruso, opinaban que Putin debía mandar a otra persona para evitar caer en una trampa de última hora. Pero así en la misma forma, los estadounidenses se arriesgan mucho al recibir en su espacio estratégico aparatos rusos cargados igualmente con equipo de punta.
Tu me escaneas. Yo te escaneo. ¡Y todos contentos! Alaska es también cautela y «tente tieso». Así están de graves las cosas en cualquier camino hacia la paz hoy en el mundo, cuando le toca al denostado presidente de Estados Unidos plantar cara. Nunca olvidar que antes de Alaska y prácticamente varias veces en los últimos tres años y medio ha sonado la alarma atómica como si ya nos estuviera llevando el carajo.
Hasta el mismo Trump reconoce la responsabilidad de su antecesor, Joe Biden en la actual miseria que cruza Ucrania. Así que por tanto siendo su antecesor, es también su culpa heredada, la de su propio país como siempre.
SALVAR AL SOLDADO TRUMP
El momento es delicado para Trump por varias razones de política interna y externa. Entre otras, el giro belicista de los gobiernos europeos que buscan continuar la guerra «proxy» contra Rusia. No aceptan que su alfil y presidente de Ucrania, Vladimir Zelensky, ha caído de su podio para regresar a ser lo que siempre fue: un sujeto extraviado y corrupto cuyo periodo legal en el poder concluyó y por tal razón, Rusia no le reconoce para negociar nada. Los análisis sobre su persona le auguran un destino incierto.
Es claro que Ucrania es un atorón que impide ver más allá en las relaciones ruso-estadounidenses, también se entiende que el presidente 47 tiene razón en culpar a su antecesor el presidente Joe Biden, quién -junto con su belicista secretaria de Estado, Victoria Nuland- prácticamente construyeron la provocación necesaria para que Rusia desatará la Operación Militar Especial en febrero de 2022.
Es necesario agregar que fue Joe Biden quien también empezó una serie de agresiones contra la República Popular China. Recordemos que al cambiar su política con respecto a Taiwan, Estados Unidos dejó de respetar que la isla es parte integral de la patria china, una situación que antes permitía la relación estable y duradera. Nunca hubo necesidad real de ir en contra del principio chino que no fuera sino para crear una provocación gratuita.
Si en lo externo el escenario para Trump es muy malo porque los europeos no hacen caso; En lo interno es peor. Fue su pésima idea de maltratar a los trabajadores más indispensables para Estados Unidos (los migrantes mexicanos y otros) lo que agravó el conflicto social al nivel previo a una revolución.
Se llegó al límite y el gobernador de California, Gavin Newsom, acusó que la criminalización y persecución contra los migrantes -¡Obligaría a su estado a unirse con México!-. Un separatismo nunca antes imaginado, también frente a un horror trumpiano nunca antes visto que incluye militares en las calles y mercenarios actuando como agentes de migración acosando a casi toda la población de la ciudad de Los Angeles.
Por lo que si los abrazos y discursos en Alaska siguen como van y si llegan a mejor puerto, Putin habrá salvado para la historia al malogrado magnate metido a presidente. Trump conseguiría desmarcarse del plan occidental para alimentar a los nazis en Ucrania, que data desde el golpe de Estado promovido en 2014. Y no tanto lo hace por convicción, sino porque aceptaría la realidad de un escenario más que desastroso para agosto de 2025 a tres años y medio de declararse la operación rusa en el país centroeuropeo.
Putin otorgaría así a su tradicional enemigo una salida decente y Trump decidirá tomarla y descargar el peso de la derrota en una tozuda y desconcertada élite europea. Cabe destacar que -por su lado-, la ciudadanía del viejo continente está en constante manifestación de repudio al genocidio israelí cometido en Palestina. El pueblo europeo que sufre gran represión cada día se coloca más en contra de la esencia del capitalismo y de su élite perversa.
Además de los detalles de la llegada de ambos mandatarios a la base militar del Pentágono en Anchorage que la prensa acreditada cubrió -a falta de más información- con detalles futiles (que si el avión o que si la limusina o que si Putin hizo cara), la ciudad gélida que fuera antiguo «anclaje» de los barcos balleneros podría señalar un inicio del fin para la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que encabeza Estados Unidos debido a la rebeldía europea.
Por último, entre lo más reciente sobre el terreno bélico se encuentran los últimos ataques rusos en Ucrania con misiles y drones de todo tipo muy afortunado. Tan duros y tan exactos que dan contra búnqueres llenos de arsenales y de tropa mercenaria europea y en lugares tan insospechados que hicieron creer en una filtración de información muy amplia y del más alto nivel.
Se pensó que los propios estadounidenses hundieron a sus necios asociados porque la información que obtuvo la inteligencia rusa dio resultados sorprendentes. Nuevos indicios apuntan hacia aquellos ucranianos que hoy se pasan al lado ruso en masa como la fuente de información. Ahora nada salva a Zelensky en esta fase de la guerra que se antoja la final.
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
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