Por: Gonzalo E. PANIAGUA DÍAZ
Ciudad de México a 20 de octubre del 2025
La inclusión laboral es uno de los pilares fundamentales para construir entornos de trabajo más justos, equitativos y productivos. En México, las instituciones como la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han establecido lineamientos claros para promover espacios laborales donde prevalezca la igualdad de oportunidades, la no discriminación, la prevención del hostigamiento y el fomento de la sana convivencia.
La inclusión como derecho y valor organizacional
La inclusión laboral no solo implica contratar personas con diferentes capacidades, edades o contextos, sino garantizar que todas puedan desarrollarse profesionalmente en condiciones de igualdad. De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo (LFT), en su artículo 3 Bis, queda prohibida toda práctica discriminatoria por motivos de origen étnico, género, edad, discapacidad, condición social, religión, opiniones, orientación sexual o estado civil.
También se puede observar en el Reglamento Federal de Seguridad y Salud en el Trabajo (2014) que los centros de trabajo deben implementar medidas para prevenir riesgos psicosociales, entre los cuales se incluye el hostigamiento y acoso laboral, asegurando un entorno respetuoso y libre de violencia, de esta forma se asegura que la inclusión esta reforzada por un lugar libre de malas prácticas.
Prevención del hostigamiento y acoso laboral
El hostigamiento laboral y el acoso sexual son dos de los problemas más graves en la convivencia organizacional. La Norma Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018, relativa a los factores de riesgo psicosocial, obliga a las empresas a identificar, analizar y prevenir condiciones que afecten el bienestar psicológico de los trabajadores. Entre sus directrices, se encuentran la promoción del respeto, la comunicación asertiva y los canales de denuncia internos.
Por su parte, el IMSS reconoce la importancia de la salud mental y emocional en el entorno laboral, y fomenta programas de bienestar y prevención de violencia laboral como parte de sus estrategias de salud ocupacional.
La sana convivencia como eje del bienestar laboral
La sana convivencia en el trabajo implica relaciones interpersonales basadas en el respeto, la empatía y la colaboración. La STPS ha promovido diversas campañas y programas, las cuales deberían tener más apoyo y promoción, como el Distintivo Empresa Incluyente (DEI) “Gilberto Rincón Gallardo”, que reconoce a las empresas comprometidas con la inclusión y el respeto a los derechos humanos de los trabajadores.
Implementar una cultura de sana convivencia requiere políticas internas claras, reglamentos actualizados y una comunicación organizacional abierta. Además, la capacitación en temas de igualdad de género, diversidad y resolución pacífica de conflictos ayuda a fortalecer el tejido humano dentro de las instituciones.
Prácticas para promover la inclusión laboral
Se pueden implementar distintas prácticas para garantizar igualdad de oportunidades para todas las personas, sin importar sus características o condiciones, entre las acciones recomendadas tenemos:
*Política de inclusión firmada por la dirección y difundida entre todo el personal.
*Reclutamiento incluyente: eliminar requisitos discriminatorios (como edad, género o apariencia) en vacantes.
*Contratación de personas con discapacidad: adaptar espacios físicos y tecnológicos conforme a la NOM-034-STPS-2016 (condiciones de seguridad para el acceso y desarrollo de actividades de trabajadores con discapacidad en los centros de trabajo).
*Programas de sensibilización: talleres sobre diversidad, respeto y cultura de inclusión.
*Para prevenir la discriminación con el fin de erradicar cualquier trato desigual que limite derechos o beneficios laborales.
*Código de conducta laboral con sanciones claras ante actos de discriminación.
*Capacitación periódica en derechos laborales, perspectiva de género y diversidad cultural.
*Buzón confidencial o digital para reportar casos de discriminación sin represalias.
*Evaluación anual del clima laboral, midiendo percepciones sobre igualdad y respeto.
*Comités internos de inclusión con representantes de distintos niveles jerárquicos.
Las prácticas para prevenir el hostigamiento y acoso laboral con el fin de eliminar conductas que afecten la dignidad y salud mental de los trabajadores.
*Aplicación de la NOM-035-STPS-2018 (factores de riesgo psicosocial).
*Protocolos de atención y sanción ante casos de acoso u hostigamiento.
*Líneas de atención psicológica y orientación (pueden implementarse con apoyo del IMSS).
*Formación a jefes y supervisores en liderazgo respetuoso y gestión emocional.
*Campañas internas con mensajes de cero tolerancias al acoso laboral y sexual.
Prácticas para fomentar la sana convivencia laboral con el objetivo para crear un entorno de respeto, colaboración y bienestar entre los trabajadores.
*Programas de integración laboral: actividades deportivas, culturales o voluntariado.
*Capacitación en comunicación asertiva y resolución pacífica de conflictos.
*Reconocimiento al trabajo en equipo: incentivar la cooperación y no la competencia destructiva.
*Espacios de diálogo periódico entre trabajadores y directivos (reuniones de retroalimentación o foros).
*Promoción de la salud integral: campañas sobre equilibrio vida-trabajo, prevención del estrés y ergonomía.
La Organización Internacional del Trabajo recomienda las Buenas prácticas para alinear las políticas nacionales con estándares internacionales.
*Adoptar los principios de la Declaración de la OIT sobre los derechos fundamentales en el trabajo (libertad sindical, eliminación del trabajo forzoso y la discriminación).
*Fomentar la igualdad salarial entre hombres y mujeres (Convenio 100 de la OIT).
*Promover el empleo digno y accesible para jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad.
Por lo que la inclusión laboral no debe entenderse como una obligación legal, sino como una estrategia ética y de sostenibilidad. Promover la no discriminación, prevenir el hostigamiento y fomentar la sana convivencia no solo cumple con las disposiciones de la STPS y el IMSS, sino que mejora el clima organizacional, la productividad y el sentido de pertenencia de los trabajadores.
Las empresas que asumen este compromiso se convierten en agentes de cambio social, contribuyendo a un México más equitativo y humano.
Gonzalo Paniagua Díaz profesor, asesor de Recursos Humanos y ofimática con 30 años de experiencia como docente y forma parte del equipo Revista Unidad Parlamentaria.
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa.
Síguenos en nuestras redes sociales
https://www.facebook.com/RevistaUnidadParlamentaria
https://www.tiktok.com/@revista.up
https://www.youtube.com/@revistaunidadparlamentaria827UnidadParlamentaria #RevistaUnidadParlamentaria#UnidadParlamentariaRevista #NoticiasUP #LeyesYReformasUP #PolíticaActual #PeriodismoDigital#UPAnálisisPolítico #ActualidadMX #CongresoMexicano #ReformaDelDía #DebatePúblico #ValentinaCuevas #MarioRico#HectorTenorio #GonzaloPaniagua #Laboral
Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
