Asociación Nacional de Comunicadores Taurinos de Venezuela ACOTAVE
La Fundación de Protección Animal, Ambiental y Educativa del estado Trujillo, pudiera estar incurriendo en el delito de odio al llamar indirectamente a las personas que se dedican a la tauromaquia sádicos, personas crueles, violentos, torturadores y asesinos.
En Venezuela la Ley Contra el Odio (Artículo 20), sanciona con prisión de 10 a 20 años a quienes promuevan públicamente *odio*, *discriminación* o *violencia* por motivos de grupo (social, étnico, religioso, etc.). Sembrar el odio entre los hermanos de la Patria Grande es el proyecto de los supremacistas contra los pueblos de la América Latina.
La corrida no es ni inmoral ni amoral en relación con las especies animales. La relación del hombre con los toros durante su vida y su último combate es desde muchos puntos de vista ejemplo de una ética general. … Porque el combate en el ruedo, aunque sea fundamentalmente desigual, es radicalmente leal. Tiene, pues, que ser con el respeto de sus armas naturales, tanto físicas como morales. El hombre debe esquivar al toro, pero de cara, dejándose siempre ver lo más posible, situándose de manera deliberada en la línea de embestida natural del toro, asumiendo él mismo el riesgo de morir. *Sólo tiene el derecho de matar al toro quien acepta poner en juego su propia vida*. Un combate desigual pero leal: las armas de la inteligencia y de la astucia contra las del instinto y la fuerza.
Igualmente, en Venezuela las corridas de toros, los toros coleados y las peleas de gallos, no constituyen delito alguno, por lo tanto, la información que la *Fundación de Protección Animal, Ambiental y Educativa del estado Trujillo*, de alguna manera pudiera fomentar, promover o incitar, directa o indirectamente al odio, a través de redes sociales, al llamar en forma velada
sádicos, violentos, torturadores, crueles y asesinos, a quienes se dedican a una profesión u oficio, a una empresa o actividades que no están reñidas con la legalidad, y para nada tienen que ver con los atributos negativos que se le señalan tangencialmente a quienes organizaron la Corrida de Toros a celebrarse en Escuque el día 10 de enero de este año 2026.
Nadie va un espectáculo taurino a obtener placer sexual con un ritual taurino. La tortura solo tiene lugar contra los seres humanos pasivos, deben leerse primero, estos señores la Ley Contra la Tortura y tratos crueles y las tesis del teatro de la crueldad de Antonin Artaud, para emitir sus desconsiderados epítetos.
San Cristobal, Mérida, Maracay, Tovar, San Felipe, Valle de la Pascua, El Vigía, realizan corridas de toros, año tras año, con motivo de sus fiestas patronales, porque son una tradición con arraigo cultural. Por ese hecho no los podemos considerar pueblos asesinos, sádicos, torturadores…
Los animalistas, veganos y antitaurinos, de la *Fundación de Protección Animal, Ambiental y Educativa del estado Trujillo*, no reparan en descalificar con una sarta de mentiras a un espectáculo en el que participan toreros, banderilleros, picadores, rejoneadores, ganaderos y aficionados a la fiesta taurina. Ganado viene de ganancia: y a los bovinos se les gana la carne, la leche, el cuero, los huesos… y a los toros de lidia se les gana, además, la bravura. El criador de reses bravas vende bravura.
El sufrimiento no es propio de los animales vertebrados, esto es algo privativo de los seres humanos. El sufrimiento es todo aquello que conduce a la persona a sentirse sola, triste y deprimida, un estado del que es capaz de salir debido a sus capacidades cognitivas y emocionales, su capacidad de raciocinio y su lenguaje, cosa que no tienen los animales. No podemos nosotros los animales humanos respirar bajo del agua como los peces y tampoco volar como las aves. Así mismo a los animales vertebrados no les es propio el sufrimiento.
La barbarie del coliseo romano no es propia de la tauromaquia, ya que en el Circo de Roma, eran los humanos a quienes se le echaban a las fieras para que éstas los devoraran… La regla era que los seres humanos terminaban degustados por los leones y las personas eran obligadas a asistir al anfiteatro que aún existe.
En la Tauromaquia hay libertad plena, ya que a nadie se le obliga a asistir a las corridas de toros. En la Roma imperial la muerte del gladiador era la regla, la del animal, la excepción.
La
corrida no es ni inmoral ni amoral en relación con las especies animales. La relación del hombre con los toros durante su vida y su último combate es desde muchos puntos de vista ejemplo de una ética general. … Porque el combate en el ruedo, aunque sea fundamentalmente desigual, es radicalmente leal. Tiene, pues, que ser con el respeto de sus armas naturales, tanto físicas como morales. El hombre debe esquivar al toro, pero de cara, dejándose siempre ver lo más posible, situándose de manera deliberada en la línea de embestida natural del toro, asumiendo él mismo el riesgo de morir. *Sólo tiene el derecho de matar al toro en una plaza quien acepta poner en juego su propia vida*. Un combate desigual pero leal: las armas de la inteligencia y de la astucia contra las del instinto y la fuerza.
Para despecho de animalistas, veganos y antitaurinos, quienes en su gran mayoría y sin saberlo, están bajo la influencia del especismo de Richard D. Ryder, un psicólogo y filósofo británico, creador del D. Ryder, quien creó el término «especismo» en 1970; la posición utilitarista de un inglés de origen judío de nombre Peter Singer, y la visión deontológica de los derechos de Tom Regan, un filósofo estadunidense, y están contribuyendo, hoy día, a la idea supremacista de los fascistas trumpistas de disminuir a la población humana con guerras, pandemias y generando desafecto entre los seres humanos. Esto último, porque con su filosofía animalista han llegado al extremo de generar en decenas de miles de personas mas afectos hacia los animales que hacia los seres humanos. En España, por ejemplo, ya hay ciudades donde la población de mascotas es mayor que la de los niños menores de 15 años.
El hombre tiene derecho a matar a los mosquitos, por ejemplo. Hay animales que son beneficiosos. Un campesino quiere mucho a su perro. Y a su vaca, pero no la compara con su hija. Los alimenta. La energía que les da, se la devuelven en forma de esfuerzo. Ahora somos los primeros que alimentamos a otra especie exigiéndole no devolución de energía sino amor. Antes le exigíamos cariño a los niños ahora se lo solicitamos a los animales. Las cifras ocultas de la zoofilia son bastante preocupantes porque deterioran y atentan contra la procreacin humana. Hace unos meses atrás en Tinaquillo Venezuela, una joven animalista ahogó a una bebé de dos años porque, según ésta la niña le maltrataba a su perrito de compañía.
Algunos animalistas han llegado bien lejos y afirman que todos los animales (incluidos piojos, cucarachas o ratas) tienen los mismos derechos que los seres humanos. Los animales no son sujetos de derecho, ya que no tienen obligaciones. Nos corresponde a nosotros como animales de razón y consciencia darles protección, cuidarlos, quererlos, pero no más que a los seres humanos que son una creación maravillosa del Universo. Sin caer en antopocentrismo.
La ley de protección animal, la cual aún está en debate en la Asamblea Nacional, solamente está referida a los animales de compañía. Y es obvio que un toro bravo no es un animal de compañía.
Los animalistas, veganos y antitaurinos, practican una filosofía negacionista contra las corridas de toros, atentado con el derecho a vivir libre y contra el derecho al trabajo libre. Se les olvida que el mundo es ancho y ajeno, y que lo único que está prohibido en este país es prohibir.
¡Estamos ganados al DIÁLOGO como mecanismo de entendimiento!
Asociación Nacional de Comunicadores Taurinos de Venezuela ACOTAVE
Antonio José Arteaga Uzcanga, (Presidente)
Isrrael A. Sotillo I.
Representante Legal
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
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