JOEL ORTEGA JUÁREZ
Ciudad de México 14 de enero del 2026
El operativo “quirúrgico” de los gringos, operado por televisión directamente por Donald Trump, para derrocar a Nicolás Maduro, realizado con todo el poder militar de los Estados Unidos, consiguió poner de rodillas al poder bolivariano, la presidenta Delcy Rodríguez obedece los dictados de Donald Trump.
Entrega total del petróleo a las compañías petroleras gringas, aunque éstas no sepan si van a invertir, en un escenario sin reglas de abolir la Revolución Bolivariana, el Socialismo del Siglo XXI.
El imperialismo de fines del siglo XIX y principios del XX, retorna al Imperio Romano y convierte a Venezuela en un protectorado, un Consulado y Delcy Rodrúguez protagoniza un espectáculo esquizofrénico, denuncia la agresión imperialista, llama a Nicolás Maduro rehén y exige su libertad, pero acata todas las órdenes de Donald Trump.
¿Cómo explicar esta esquizofrenia?
Es simplemente que la casta bolivariana está dispuesta a todo con tal de mantenerse en el poder, seguir esquilmando a un país donde la miseria, la ruina, la abolición de la libertad, la tortura, la prisión, han producido el éxodo de casi 9 millones, la tercera parte de la población del país, huyendo por la frontera con Colombia, atravesando la selva del Darién, aunque cientos de miles no logren llegar a los Estados Unidos , el sueño americano y queden atrapados en los “puestos” de Migración de México y muchos mueran asfixiados y muchos más deambulen por las calles de las ciudades mexicanas pidiendo limosna.
Esta tragedia, este verdadero genocidio el “socialismo del siglo XXI”, es el legado de la dictadura de la Revolución
Bolivariana.
Los sueños libertarios de los años sesenta que inspiraron las acciones a favor de la Revolución Venezolana que encabezaban las FALN, Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, por las que pintábamos los muros de mármol de Bellas Artes, poníamos ofrendas en la estatua de Bolívar desafiando a la policía de la DFS encabezada por Fernando Gutiérrez Barrio, para apoyar a nuestros camaradas venezolanos de la Juventud Comunista y la Federación de Centros Universitarios, cuya figura emblemática era Libia Gouvernier muerta en las calles de Caracas.
Ese sueño libertario terminó y se convirtió en pesadilla.
Nunca imaginamos que la casta de la dictadura Madurista, abdicara y se volviera la gestora de los gringos.
Son los cipayos del siglo XXI, los procónsules del Imperio de Trump, a cambio de preservar sus tesoros, se dice que confiscaron cuentas de Nicolás Maduro por 10 mil millones de dólares.
Es la putrefacción de una casta de redentores millonarios, de una pandilla de estafadores que han medrado con los ideales revolucionarios de los años sesenta del siglo XX.
Los jóvenes de una generación que soñó con Asaltar el Cielo, para construir una sociedad sin explotación, libre y solidaria, los que murieron, los que sobrevivieron cárceles, persecución o murieron fusilados, en la tortura o padecieron el exilio , hoy tienen la terrible paradoja de ver a un poder imperial sostenido por la casta de los traidores maduristas.
Desenlace infernal de una larga marcha que puede terminar en la colonización de Venezuela, apoyada en la traición de una casta de demagogos, convertidos en sátrapas multimillonarios.
Antes que esa ola de traidores se expanda a México, a través de la CUARTA TRANSFORMACIÓN, es necesario construir una ruta libertaria.
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
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