Por Isrrael Sotillo
Valle de la Pascua, Venezuela, 06 de febrero de 2026
_Los caminos no se hicieron solos_
Cuan Quijote de la Mancha, va y viene a cualquier lugar de Venezuela el «Pipuqui Juan Suárez», desandado los caminos de la patria de Simón Bolívar, para participar como ciclista en las tantas carreras de bicicletas que se realizan a lo largo y ancho de nuestro país en la categoría de su edad, la Master, en la que ha logrado grandes satisfacciones, al alcanzar importantes victorias campeoniles, imponiéndose con tesón y gallardía en competiciones, como la Vuelta a Barinas, Vuelta a Cantaura, en el Clasico de las Ferias de Valle de la Pascua, victorias parciales en la Vuelta al Tachira, entre otras justas del calapie.
Suárez corre con una bicicleta italiana Guerciotti, representando al estado Barinas, siendo patrocinado por la Panificadora Guárico de Valle de la Pascua, cuya camiseta lucirá en el Clásico de la Feria de la Candelaria del día domingo 08 de febrero.

Si hay algunas manifestaciones que le apasionan a la gente de Valle de la Pascua, esas son el baile del joropo, los toros coleados, las corridas de toros y el ciclismo. Estas dos últimas expresiones culturales, venidas a menos en los años más recientes, por diversos motivos, pero que ahora resurgen de nuevo con un ánimo bien renovado y con ímpetu indeclinable hacia mejores días, igual como le sucedía al ave fenix; motivadas, esta vez, por otras voluntades y por unos liderazgos mucho más frescos, que asumieron decididamente la realización de la 58° Feria de la Candelaria como el evento cumbre de la ciudad.
Juan Suárez, es natural de Barinas, donde está domiciliado, pero que vive entre la capital llanera y el pueblo guariqueño de La Pascua. En el Barrio Guanapa de Barinas, cercano a la redoma, tiene su casa de habitación y su taller de herrería.


Cuenta «El Pipuqui», que el ciclismo barinés de competencia sigue vivo en Barinas, gracias a la elevada autoestima de los atletas, y gracias también a la autogestión de los mismos ciclistas, quienes con su inventiva han ideado la figura del «pote», que no es otra cosa que el precio de la ínscripción por seis dólares que sirven para cubrir la premiación y la parte administrativa y técnica de cada evento.
La Perica, su fiel compañera, no la vende, no la cambia, ni por oro, ni por na’.
La Perica es una camioneta Chevrolet Apache del año 1951, de su propiedad, él mismo le adaptó un motor de Chayanne, tres cero cinco (305), tapa rayada, con una caja instalada de guayas 700. Su transmisión también es de Chayanee. Con ella tiene mil y una historias, recorriendo todas las carreteras venezolanas; con ella acude a librar las batallas del ciclismo que lo llenan de enorme satisfacción cada vez que se moviliza para competir. Se puede decir que Juan Suárez «Pipuqui», ha recorrido toda Venezuela en esta camioneta que ya tiene 74 años. Con ella, con La Perica, se ha movilizado más allá de nosotros sé donde, hasta el Apure, Puerto Ordaz, Cumaná, Tucupita, Barquisimeto, Valera, San Cristóbal, Mérida, Maracaibo, San Juan de los Morros, Calabozo, Maturín, Barcelona, para participar como ciclista master en lo que le apasiona, las carreras de hombres en bicicleta.

En su Perica monta el caballito de acero, y ahí empieza a dale que dale guaya por los caminos de la patria. Nunca lo ha dejado varado la antigua esperanza verde, porque además él es mecánico automotriz. Relata que la gente lo detiene en las calles y avenidas y le preguntan: –Señor, usted no vende esa camioneta? Y él responde: –Usted lo ha dicho. No la vendo.-
Juan Suárez «Pipuqui», me invitó a dar una vuelta en su Perica por las calles y avenidas de Valle de la Pascua en estos días de feria, a la que hemos venido para transmitir por radio la corrida de toros. Les confieso que me sentí a gusto al montarme en esa «reliquia» de carro. Se retrotrae uno en el tiempo y afloran los recuerdos de los años idos. Lo menos que le preocupa al «Pipuqui», son las distancias, porque ya está acostumbrado a ir y venir por los senderos de asfalto; tampoco le preocupa la pintura de su Perica, porque a él le gusta así descarapelada y todo como está: –Si, a mí gusta desconchada y todo, entonces, para que la quiero pintá’. El nombre de La Perica se lo puso un policía, por allá, en un retén de carretera, ubicado en Memo, entre El Sombrero y Chaguaramas, cuenta Juan Suárez: — El agente, me pidió un apoyo para que le colaborara en la recolecta que estaban haciendo para comprarle una batería a la unidad policial que llevaba varias semanas varada. Colaboré, me dió las gracias y al despedirme me dijo: –está bonita esa Perica, no la vende,’ y le dije: –Usted, lo ha dicho, no la vendo. Desde ese entonces la llamo La Perica.
Juan Suárez, participará en el Clásico Cicliistico Feria de La Candelaria de Valle de la Pascua, el próximo domingo 08 de febrero. De el 14 al 16 de febrero estará corriendo en la Vuelta a Barinas. Anda físicamente en buenas condiciones físicas. Ya tiene preparada su bicicleta para competir en la justa llanera, y también a La Perica para trasladarse a la capital barinesa .
–Dígame, Juan, por qué a Usted le dicen «Pipuqui»? y esto fue lo que me respondió; –Me caí de un árbol y caí al suelo de una altura consisiderable, y: PIPUQUI. De ahí viene, ese apelativo.
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