El título de nuestro artículo de hoy, viene tomado de un estupendo grupo musical de la década de 1980, pero nada tiene que ver con la música, ni tan siquiera con el bien, o con el éxito, sino con la corrupción y con la ingeniería política, que está conduciendo a España por “cañadas oscuras”, en una figura literaria tomada de los Salmos sagrados, en los que el salmista nos insta a no temer, siempre que pongamos nuestra confianza en Dios, cuyo poder está por encima del peor de los demonios.
Ayer, por la tarde, festividad de San Valentín, patrón de los enamorados, estuve paseando por el centro de Madrid, y vi algunas cosas que no me gustaron ni un pelo. Confieso que, estas cosas que no me gustaron, hace tiempo que llevo observándolas: la calle estaba atestada de parejas, cuyas mujeres eran ofrecidas para el mantenimiento de sesiones de sexo, siendo el varón, un empresario que recogía la ganancia del coste de dicha sesión. Estamos hablando, claro está, de un proxeneta y de su obrera sexual, para mayores señas, una mujer que se prostituía.
Estas prostitutas, simulando ser pareja de otro hombre, el proxeneta que las explota, no tenían pinta, la mayor parte de ellas, de ser prostitutas a tiempo completo. Más bien parecían gente normal, aprovechando un momento para hacer negocio, como el día de los enamorados.
Pero esto, siendo penoso, e indicativo de lo que ha decaído el nivel de aprecio por la propia dignidad humana, en la mujer española, no es lo único lamentable que llevo observando desde hace tiempo, porque cada vez compruebo con mayor perplejidad, cómo la ideología de género, aunque es ilegal a día de hoy en España, se practica en la calle, donde niños y niñas, o menores adolescentes, son ofrecidos como carne fresca, para desfogar ocultas realidades pederastas en un público, en principio genérico.
Pienso en estos niños, o menores púberes, y me da una tremenda lástima, porque estas experiencias les van a traumatizar para el resto de sus vidas, en un país, España, que se supone desarrollado y civilizado, miembro de la Unión Europea.
Para que esté ocurriendo esto, debe haberse producido un colapso a gran escala, de los sistemas que velan por la sanidad mental de la sociedad española, tanto en el plano educativo, como en otros planos que no son baladíes, como el económico o el cultural.
Al respecto comentar que, el paro laboral en España, lleva demasiado tiempo a niveles alarmantes, y que las sucesivas crisis económicas que nos han asolado, lo han hecho con Gobiernos torpes, que no han sabido capear el temporal correctamente.
Ni que decir tiene que, la mentalidad corrupta de nuestros políticos, propensos a la pillería y a la violación de derechos fundamentales, se ha topado con un Poder Judicial poco operativo, porque estos políticos sin valores, han logrado desactivar en una gran parte, la efectividad de los Jueces contra la corrupción, que permanece impune en una considerable extensión.
Tampoco nos gustan en absoluto, determinados gestos gubernamentales, como el presidente Pedro Sánchez reunido con representantes de partidos del cariz de Bildu, conectado con la banda terrorista ETA, o los pactos que se han hecho con el hampa, para reducir condenas en presos, con aparentes fines de reinserción.
Lo último, y sumamente preocupante, a mi parecer, es la entrega de la nacionalidad a 500.000 extranjeros, una cantidad indeterminada de los cuales, al parecer, marcados por antecedentes penales. Podría ser una medida para obtener votos extra, que traten de apuntalar al presidente Pedro Sánchez en el Gobierno, pero seguimos sospechando de los criminales que también van incluidos en el paquete de la nacionalización.
Una vez más, debemos preguntarnos: Quo Vadis, España?
FRAN AUDIJE
Madrid, España, 15 de febrero del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentaria
#unidadparlamentaria #upr#FRAN AUDIJE

Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
