Existen dos claros y visibles condicionantes a la política que despliega el actual Gobierno de España, pero que condicionan de forma tan determinante y marcada, que debemos admitir están ejerciendo en la práctica, una especie de Gobierno sustitutivo en la sombra.
Estos dos condicionantes son: la Unión Europea, a través de la señora Ursula Von der Leyen, y el rey de Marruecos, Mohamed VI.
España, por decisión del actual Gobierno, presidido por Pedro Sánchez Pérez-Castejón, ha contraido con la Unión Europea, una deuda económica extrordinaria, que nos hace completamente dependientes de dicha unión supranacional de Estados. Dicha deuda, no permanece estable, ni es algo ya pasado, sino que se incrementa cada día, y aumenta de forma apreciable, cada vez que se produce cualquier evento o incidente extraordinario.
Somos dependientes de Europa, al 100%, incapaces de sacarle el partido necesario a nuestros recursos, y teniendo en cuenta que somos de las naciones euopeas que mayores recursos atesoramos. La razón de esta política de renuncia a lo nuestro, para convertirnos en adictos a la Unión Europea, es difícil de argumentar, porque existen demasiadas cuestiones ocultas, pero, en definitiva, trata de una renuncia a nuestra soberanía, en favor de una institución cuyo futuro no está claro del todo.
En el otro extremo, tenemos al rey Mohamed VI, ese marroquí audaz, reconocido violador de los derechos humanos, que, en expresión soez, pero sumamente elocuente, mantiene a Pedro Sánchez agarrado por los huevos.
Mohamed VI, sabe algo que desconocemos, pero con lo que le debe estar haciendo chantaje al actual Gobierno. Ese algo, seguramente está relacionado con el propio presidente Sánchez, y con el PSOE, y es muy probable que tenga conexión con la amplia corrupción de la que ha hecho un uso abusivo el socialismo español.
Es muy sospechosa la política migratoria que está realizando el Gobierno de Pedro Sánchez, y podría venir dictada desde los intereses marroquíes. Lo mismo que la renuncia del Gobierno español a proteger al pueblo saharaui, en favor de los intereses de Marruecos.
Una vez más, España pierde y es derrotada, por sí misma, al convertirse en su enemigo número uno. No cabe mayor traición, que entregarse a las potencias extranjeras, para que hagan mangas y capirotes de nuestra nación. Alguna de estas potencias, como Marruecos, representada por su vieja conocida monarquía, especializada en jugadas de «jaque mate».
FRAN AUDIJE
Madrid, España, 25 de febrero del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentaria
#upr#FRAN AUDIJE#PanoramaInternacional

Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
