Debemos volver a hacer hincapié en que no estamos en contra del socialiasmo, que es la postura de la izquierda política más moderada y constructiva, al tiempo que la de mayor valor para el proyecto democrático, dentro del espectro ideológico de la izquierda.
Políticas basadas en el socialismo, y muy cerca del mismo, fueron las exitosas presidencias de distintos estadistas latinoamericanos, como López Obrador, en México, Lula da Silva, en Brasil, o Múgica en Uruguay. Actualmente nos llama la atención Claudia Sheinbaum, en la presidencia de México, con una acertada política de construcción de infraestructuras, y de control del crimen organizado en su país.
Todos estos representantes políticos que hemos mencionado, miraron por su país y por sus ciudadanos, antes que por ellos mismos. Consiguieron reducir la pobreza paupérrima en millones de compatriotas, incluso lograron ser catalogados como potencias emergentes. Esto sí es una política social, desde la honradez, y desde el amor por sus pueblos.
En España contamos con un digno ejemplo, bastante destacado, como fue el de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, un buenísimo ejemplo de lo que es una política social, desarrollada con la mejor fe, y bajo la intención de representar a todos los madrileños, sin exclusiones. Probablemente tengamos otros ejemplos de políticas sociales bien ejecutadas, en beneficio de todos los ciudadanos, dentro de la Administración local o comunitaria de España.
No podemos decir lo mismo del actual Gobierno central en España, ni tampoco del resto de presidentes socialistas que hubo en nuestro país.
El Gobierno de Pedro Sánchez, es un auténtico despropósito de corrupción generalizada, y ha resultado en una estafa a los españoles, incluyendo a sus votantes más fervorosos e incondicionales. Después de recibir una lluvia de millones desde la Unión Europea, con el fin de hacer reformas estructurales, que potencien la economía y la prosperidad, se ha realizado una gestión opaca de estos millones, cuyo fruto no acabamos de ver por ninguna parte.
En general, los Gobiernos socialistas en España, se han ganado el puesto mintiendo bastante, y dividiendo a los españoles, de donde consiguieron réditos electorales derivados de jugadas sucias. También fueron afortunados, al saber aprovechar el desprestigio de la corrupción en sus rivales de la derecha política.
Pero, en España, creemos que el socialismo, como la propia derecha, cuenta con activos humanos políticos de gran valor, solo que están marginados y postergados en puestos sin ascenso, y con escasa influencia. Parece que no gustan los personajes honrados y honestos con su forma auténtica de pensar, capaces de escuchar críticas constructivas, y mantener una alta dosis de sentido común.
Sería muy bueno para España, que se discriminalizara la política, limpiándose de la corrupción cabalgante que nos embarga, y dificulta la prosperidad a la que una nación como España, jamás debería renunciar, ni conformarse con una patria de cuatro amigos, y un atajo de esclavos que estos cuatro amigos apacientan, con enorme habilidad y engaño.
FRAN AUDIJE
Madrid, España, 2 de marzo del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentaria
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