El régimen del General Franco, que gobernara España, entre 1939 y 1975, tuvo diversas bazas para mantener el orden público, y a la sociedad española sumisa:
-El control policial era completo, y a los agentes de la Ley, se les otorgaba el valor de testigos cualificados, cada vez que declaraban ante las autoridades.
-La policía española, estaba autorizada para emplear métodos de tortura hacia los convictos o delincuentes, incluso para forzarles a declarar su culpa.
-Existía el empleo de Censor, una serie de trabajadores aleccionados, encargados de revisar las publicaciones, y cualquier manifestación artística pública que pudiera tener lugar.
Todas estas medidas represivas, fueron atenuándose con el tiempo, pero en los primeros momentos tras la Guerra Civil, se aplicaron con enorme dureza. La llegada de los tecnócratas, y de figuras carismáticas en el régimen de Franco, como la del profesor, Manuel Fraga Iribarne, fueron distendiendo la dureza del régimen franquista, hasta llegar a convertirse en lo que denominaron: «Dictablanda».
La democracia en España, entró pues, desde senderos donde había una relajación totalitaria, en la que era admitida cierta crítica. Comenzamos con ventaja, entonces, el Estado demócrata y social de Derecho, y el presidente de la Transición, Adolfo Suárez, no tardó en legalizar a todos los partidos políticos, incluido el Partido Comunista de España, liderado por un viejo republicano, como era Santiago Carrillo.
Pudimos presumir, durante unos cuantos años, de haber erradicado la censura política, y de haber conseguido modificar hacia la «modernidad», la mentalidad de los españoles, y la de las autoridades policiales, que estuvieron más vigilados, con el fin de evitar el empleo de malos tratos, o de tratos vejatorios.
Llegado el temporal de las crisis económicas que nos asolaron, desde la primera de ellas en 2008, comenzó una moda bien antipática, como la del recorte de ciertos derechos fundamentales , con el fin de controlar el orden público, y conseguir el apaciguamiento de la sociedad, llena de alarma ante la pésima situación que pilló a las familias.
El Gobierno de Mariano Rajoy, limitó la Libertad de Expresión, mediante la denominada: «Ley Mordaza», y suprimió la Filosofía, como asignatura en los Planes de Estudio.
Sin embargo, el campeón de los recortes en derechos fundamentales, está siendo el Gobierno de Pedro Sánchez Pérez-Castejón , que ha conseguido un férreo control sobre la Prensa española, en general, practicando la Censura de nuevo, en una táctica represiva y controladora, rescatada de los métodos del régimen del General Franco.
Las Redes sociales, son la asignatura pendiente, todavía, de Pedro Sánchez, que ya ha comenzado planes para controlar las mismas. Sabemos que, uno de los pocos reductos de libertad que nos quedan a los ciudadanos medios, es Internet, y el conglomerado de Redes que lo conforman.
Sin duda, al sistema corrupto, hasta límites de grosería grotesca, que se está confabulando contra los españoles, mediante los sucesivos recortes en las libertades fundamentales, no le interesa una España culta y crítica, que sea resistente a la manipulación, y muy obediente a los mandatos arbitrarios del Poder, a menudo trazando entramados mafiosos, y, en todo caso, fuera de la Ley, o en una cuestionable constitucionalidad.
FRAN AUDIJE
Madrid, España, 8 de marzo del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentaria
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