UN NUEVO MUNDO ARTIFICIAL

Todo parece indicar que se trata de construir un mundo nuevo, que rompa con la tradicional cultura cristiana, y con la cultura política del Nuevo Régimen Liberal, surgido a raíz de la Revolución Francesa.

Se está utilizando la excusa del Comunismo, en lo que aparentan una vuelta al mismo, pero muchos no caeremos en esa cápsula engañosa, por donde aspiran inocularnos una nueva esclavitud, basada en la docilidad de las personas a los placeres sensuales, y a otras modalidades de «Pan y Circo», con la que pretenden que nos distraigamos, mientras nos desbalijan de los derechos conquistados con tantas lágrimas, sudor, y mucha sangre derramada.

El amor, la caridad, la compasión, el matrimonio, los hijos, la familia… en definitiva, las instituciones basadas en la religión cristiana, y que han constituido hasta ahora los cimientos de la sociedad en Occidente, pretenden demolerlos, para sustituir su vacío con la ideología de género, el mundo de las relaciones, LGTBI, y, en general, un ateísmo materialista y depravado, hecho a la medida de una sociedad donde se despiertan los apetitos sexuales irresponsables, e inasumibles para los que contemos con una educación íntegra, fraguada en el cristianismo que piensa antes en el bien de los otros, y en el de la nación, antes que en el fomento del egoísta eslogan de: «Sér uno feliz a toda costa».

El nuevo mundo que se nos plantea, pretende hacernos creer que los atributos sexuales son el amor, y que lo pueden sustituir satisfactoriamente.

Un mundo donde la vida humana va a perder enteros, en favor del utilitarismo al que puedan servir las personas. Todo estará en función del provecho que se pueda sacar de cada cual, y una vez terminada esa explotación, nos facilitaran el aniquilamiento, mediante el suicidio asistido, la eutanasia activa, o, simplemente, quedaremos relegados a una marginación terrible, puede que asistida, en algunos casos, por excesos en la misma perversión promovida desde las planificaciones oficiales.

Cuando queramos darnos cuenta de la jugada que nos están haciendo, los tiranos se habrán establecido en fuertes y tiránicos regímenes, donde impondrán grotescas medidas, inviables para una convivencia basada en la ética, y en el respeto entre ciudadanos iguales y hermanos.

Se trata de un proyecto nada humano, que destruye a la humanidad, en lugar de hacer que crezca y prospere. Un proyecto logrado en el laboratorio, mediante determinaciones tentadoras, porque se basan en la satisfacción de los instintos, pero que va a deformar a las personas, convirtiéndolas en monstruos que se autodestruirán.

FRAN AUDIJE
Madrid, España, 15 de marzo del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentaria


Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario