NI CON TRUMP, NI CON LA DICTADURA CASTRISTA.

JOEL ORTEGA JUÁREZ

Ciudad de México 19 de marzo del 2026

Nunca la generación que nació con la Revolución Cubana, podría haberse imaginado que fuera traicionada por su indiscutible líder FIDEL CASTRO, lo que llevó a su pueblo a padecer una dictadura con hambre. Menos que a esa casta castrista, la pretenda salvar el orate presidente de los Estados Unidos, mediante la fórmula Delcy, es decir implementar totalmente el capitalismo, conservando la dictadura, para que la dinastía castrista salve el pellejo, a cambio de convertirse en títeres de los gringos.

Nunca como ahora, que hay una auténtica guerra anticomunista dentro y fuera de Cuba, sigue vigente la utopía libertaria de combatir al poder. Esa era la perspectiva de la Primera Internacional Comunista, con la consigna de Asaltar al Cielo, derribando todas las estructuras del poder, sustentadas en la explotación capitalista.

El comunismo genuino, es precisamente lo opuesto a las dictaduras que traicionaron a las Grandes Revoluciones del Siglo XX: la Revolución de Octubre, la Revolución China, y la Revolución Cubana que tuvieron una inmensa influencia en la independencia de las colonias de África en los años sesenta, en la heroica resistencia de los pueblos de Indochina con Vietnam a la cabeza, en las luchas del movimiento afroamericano, del chicano, del feminismo y del gran movimiento planetario del 68, la gran fiesta libertaria que en México fue masacrado el dos de octubre en Tlatelolco.

La gran ola libertaria de los sesenta se convirtió en pesadilla, porque los burócratas se adueñaron del poder, en todos los llamados países socialistas.

Mi generación creyó con gran pasión en Fidel y sus Barbudos, como algo distinto a los grises burócratas soviéticos encaramados en las Tribunas de la Plaza Roja, vestidos de traje y corbata, muchos jóvenes y no tan jóvenes como Jean Paul Sartre fueron seducidos por la “Revolución Cultural”, sin saber que fue una disputa sangrienta entre las bandas maoístas.

Cuba en su primera fase de la Revolución, fue refugio de los grandes debates del marxismo revolucionario divulgados en la gran revista PENSAMIENTO CRÍTICO Y EN EL DIARIO JUVENTUD REBELDE.

Incluso la CASA DE LAS AMÉRICAS fue un foro muy importante en la promoción del llamado Boom Latinoamericano, hasta que los grandes escritores Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa rompieron con Castro a raíz del caso Heberto Padilla, con juicio al más puro estilo estalinista de los procesos de Moscú.

En mi caso, como para el gran líder del 68 mexicano Marcelino Perelló y el Rebelde Endemoniado Miguel Eduardo Valle El Búho, nos vimos decepcionados cuando Fidel, que era cada día mas Castro, aprobó la invasión soviética a la Checoslovaquia que emprendía la Primavera de Praga que buscaba el Socialismo Con Rostro Humano de Alexander Dubcek, que tuve el inmenso privilegio de compartir en un tren húngaro que transportaba a la delegación de es país, integrada por jóvenes obreros, estudiantes, campesinos, mujeres, que  gritaban SVOBODA,   Libertad, rechazando a los soldados  Húngaros que pretendían borrar las pintas con el letrero SVOBODA, curiosidad de la historia el Grito en la Rebelión del 11 de Julio del 2021 era la consigna y sigue siendo hoy en la Rebelión de Morón:  Patria y Vida , con otras señales y gritos de Libertad.

Cuando los cubanos en la OCLAE, Organización Continental Latinoamericana de Estudiantes, por órdenes de su gobierno se negaron a condenar la masacre de Tlatelolco, consideré , con gran dolor, que se iniciaba un proceso de perversión en la Revolución Cubana.

La disyuntiva a la que nos quieren someter los fanáticos del castrismo decadente y los anticomunistas más furiosos es:  Con TRUMP el libertador o con la Dictadura Castrista.

Es una falsa disyuntiva.

Trump quiere una “salida” al estilo Venezuela, donde prevalezcan las grandes inversiones del capital yanqui, se mantenga el régimen de la dinastía castrista sin que se derribe el poder totalitario,

Hay muchos rumores a cerca de la actitud de Raúl Castro, los militares, su nieto y otros de sus parientes de él y de su hermano, por un lado dispuestos a firmar un acuerdo con Trump y por otro lado Miguel Díaz Canel, que aparenta mucha firmeza, por cierto la misma que aparentaba Maduro e incluso sigue simulando Delcy Rodríguez en Venezuela al mismo tiempo que acata todas las órdenes del jefe del Imperio, Donald Trump y su segundo Marco Rubio, cubano estadounidense, de la primer oleada de exiliados vilmente  llamados gusanos.  

En todo este asunto es irrelevante discutir, como cuestión central , sí la “apertura” de la cuenta para captar fondos creada por abiertos  epígonos de la dictadura castrista en México y después respaldada por AMLO, cumple los requisitos o no, lo sobresaliente , en todo caso, es la obediencia de la presidenta castrista Claudia Sheinbaum a las órdenes de Trump, al dejar de enviar barcos petroleros a Cuba para promover “colectas humanitarias”  según ella y sus corifeos inspiradas en las que promovió el General Lázaro Cárdenas para pagar la expropiación de 1938.

Algunos redentores millonarios, bajo las máscaras del antiimperialismo, esconden su mercenarismo y apoyan a la presidenta Sheinbaum, reviviendo las consignas de Manuel Ávila Camacho de la Unidad Nacional y su apoyo a la casta de la dictadura dinástica en Cuba, sin condenar la feroz represión en contra de la gente en la isla.

Triste y doloroso final de la Gran Revolución Cubana.

Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa

#upr#JOEL ORTEGA JUÁREZ#panoramanacional


Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario