*Por Isrrael Sotillo*
Barinas, Venezuela, 27 de marzo de 2026
*“La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”.*
Picasso
Pablo Picasso era muy aficionado al arte taurino, casi sentía obsesión por todo lo relacionado con los toros y toreros. Desde muy joven acompañaba a su padre, que también era un gran aficionado, y juntos disfrutaban de las corridas de toros celebradas en Málaga.
FOTOS:
Picasso en Las Ventas:
LOS TRES: Jean Cocteau, Pablo Picasso y Luis Miguel Dominguín
Hará un par de años en la plaza de Las Ventas, que bajo el título de «Picasso, Arias y la pasión por los toros» se mostraron veinte piezas de las más taurinas del Museo Picasso de Buitrago del Lozoya; obras éstas que Picasso regaló a su peluquero Eugenio Arias y que éste donó a la Comunidad de Madrid para la creación de ese museo, que este año celebra su 27º aniversario. En estas piezas y objetos, que tienen un gran valor artístico y sentimental, se aprecia cómo Picasso exprimió su ingenio para plasmar su admiración por el toro y por la personalidad del torero. Dos de las piezas más curiosas de este legado son la aguada «Toritos fritos», en la que se aprecia la añoranza de Picasso por las costumbres españolas, y la caja de útiles de barbería de Eugenio Arias, en la que el artista grabó en madera una escena de tauromaquia. La selección de obras de inspiración taurina se completa con platos de cerámica, con algunos carteles de exposiciones de Picasso convertidos en geniales recreaciones de toros y toreros y con varios ejemplares de catálogos en cuyo interior el pintor inmortalizó su dedicatoria «Para mi amigo Arias». Y también un ejemplar dedicado del libro «Toros y toreros» en el que Picasso y Luis Miguel Dominguín dejaron la impronta de su amistad, de su concepto plástico y literario del toreo, en una cuidada y exquisita edición de Gustavo Gili.
Picasso dejó para la historia del arte taurino los típicos momentos que se viven en el toreo, siendo los protagonistas -obviamente-, los toreros, los toros y la afición.
Como muchos niños en España, el pequeño Pablo solía acompañar a su padre a las corridas de toros en su ciudad, por lo que llevó esta tradición tan arraigada en la península ibérica al terreno artístico, dedicando varias series a la fiesta brava.
El artista recreó un buen número de imágenes relacionadas con las faenas de los toreros, los toros en el ruedo o en el campo, el momento de la estocada y otras acciones que se viven durante la fiesta taurina.
La estética, el ceremonial, la práctica y la afición a la fiesta brava fueron plasmados por Picasso, quien con su pintura también rindió un homenaje al mundo del toreo.
Picasso no quiso moralizar al respecto del toreo, sino dejar ciertas visiones que tuvo sobre la fiesta brava en la elaboración de un tratado que representa el toreo moderno, ya que en sus dìas era una disciplina con técnica, con elementos y que gracias a Pepe-Hillo quedaron sentados para futuras generaciones
Picasso, tras su muerte, dejó más de 30 mil grabados, 2 mil esculturas, 3 mil piezas de cerámica, pintó más de cuatro mil telas. Era un pintor prolífico y fue un artista integral, porque además hizo cine y diseñó escenografías y vestuario para teatro y para ópera.
Qué representa el toro del Guernica
El toro en el Guernica de Picasso representa principalmente la brutalidad, la oscuridad y la violencia desmedida del conflicto, según el propio autor. Es una figura imponente que simboliza la fuerza bruta, la tragedia y, para muchos analistas, representa a España ante la destrucción de la guerra civil.
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«`CABALGATA TAURINA«`
Los artículos de opinión y fotografías son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
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