FÉNIX… a Pilar


Por Francisco José Audije Pacheco

No hemos hablado aún
Y te he besado mil veces,
Y mil veces el amor hicimos,
Mientras sangraba mi corazón.

Nunca tuve sensación
De volar entre las nubes
Al estrechar tu blanca mano,
Pero vuelo si me miras,

Y tus ojos de estrella
Dicen lo más dulce al poeta
Que una mujer decir pudiera
Al enamorado de la vida.

Te he abrazado soñando,
Y soñando has encendido
Un fuego que nos abrasa,
Y nos funde como acero

En sola pieza única,
La clave de una vida
Que ardiendo iniciaremos,
Tú y yo, hombre y mujer,

Un solo amor, unidad
Indisoluble en libertad.
Dos almas que se buscan
Encontrándose por siempre

En la solidaridad tuya,
Amada mujer mía,
Porque tu ser extendiste
Como madre buena,

Como el ser compasivo,
Cual mujer que se guarda
Para su héroe, el poeta
Masacrado cruelmente,

La pequeña persona
De corazón enorme,
Que luchó por libar
De tus senos mágicos

El néctar de resurrección,
De volver al nacer origen
Entre tus cálidos brazos,
Y rosados cual ensueño.

Oh, mi Pilar, y mis manos,
Palpando en la oscuridad
Más profunda y aterradora,
Una luz de esperanza

Que brilla en creciente
Amanecer, donde el sol
Va alumbrando belleza,
Declara tu rostro risueño:

“Te amo, y nos amaremos,
Mientras tus labios
Canten al placer de la rosa,
Y tu mano sostenga la mía,

Y las mías tomar se dejen
Entre fuerzas protectoras
Del poeta de mil luchas
Sin victorias, y mis labios,

Algodón entre las nubes,
Volando hacia otro mundo,
Donde al fin me arrebates,
¡Oh, Fénix… pasión infinita!”


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