LA AMARGA SITUACIÓN DE CUBA (I)


JOEL ORTEGA JUÁREZ
Ciudad de México 5 de febrero del 2026

Estoy vinculado a la Revolución Cubana desde su triunfo, cuando tenía casi trece años, durante mucho tiempo vibré con los discursos de Fidel, los que me llevaba
semanalmente mi papá, editados en folletos llamados Obra Revolucionaria, conservo varios ejemplares en mi archivo personal.

Mi papá era empleado de Mexicana de Aviación, en su sección Express, era un modesto documentador, recibía los paquetes , grandes y pequeños, que se enviaban a los destinos de Mexicana de Aviación , uno de ellos era La Habana, además estaba al tanto de lo que se recibía, por ello se dio cuenta que las Obras Revolucionarias, las decomisaba la DFS en donde tenía un alto mando Fernando Gutiérrez Barrios, personaje siniestro, dado que era agente formal del Estado mexicano, pero también la hacía favores a los Estados Unidos y también al Estado cubano, ante ello le propuso al Cónsul cubano de entonces, creo que de apellido Azcué, simular que mi papá comprara las Obras Revolucionarias como papel y luego se las vendiera a la embajada, para que las distribuyeran en México. Era una verdadera conspiración.

Gracias a ella me “formé” con los discursos de Fidel. Eran de un contenido liberal, su meta era derrocar a la dictadura y después establecer la república y realizar elecciones libres. No era Marxista. Fue miembro del Partido Ortodoxo dirigido por Raúl Chibás, quien se suicidó frente a los micrófonos de radio, para denunciar a la dictadura de Batista.

Inicialmente Fidel Castro obtenía grandes cantidades de dólares procedentes de
los Estados Unidos. Los gringos tenían cierta simpatía por los “barbudos”. Batista
negaba su existencia y Fidel, con su audacia característica, simuló un secuestro del gran campeón de automovilismo el argentino peronista Manuel Fangio , al que subieron a entrevistar a la Sierra Maestra periodistas gringos, fue un golpe
demoledor de Fidel a la dictadura.

Cuando Fidel y sus barbudos llegaron a la Habana el 8 de enero de 1959, en su discurso prometió hacer elecciones en 6 meses.

La cuestión empezó a complicarse, cuando ocurrieron sabotajes y bombazos como uno muy célebre en las tiendas El Encanto en el corazón de la Habana, Fidel se las atribuyó a los yanquis.

Luego nacionalizó la industria a azucarera, sin indemnizar a los dueños,
mayoritariamente gringos. Era la plena época de la guerra fría.

Los gringos entrenaron, armaron y llevaron en sus lanchas marinas a miles que desembarcaron en Playa Girón, Fidel los derrotó en menos de 72 horas. Los reunió en un gran estadio para que dijeran quien los organizó y demás. Con su gran talento Fidel les dijo a los gringos no los voy a fusilar ni a encarcelar, le propongo al gobierno de los Estados Unidos, canjearlos por medicinas y alimentos. Una jugada maestra.

Por supuesto que, a mí, un chavo de 15 años me encantó Fidel y la Revolución Cubana.

Durante la invasión Girón declaró el carácter socialista de la Revolución, el 16 de abril de 1961.

Ello empujó a Fidel a los Brazos de la URSS.

Todavía, sin embargo, no se imponían medidas dictatoriales, aunque ya se habían realizado muchos fusilamientos realizados por el Che Guevara.

Los actos abiertamente dictatoriales fueron el juicio contra el escritor Heberto Padilla del 20 de marzo de 1971 al 27 de abril de ese mismo año.

Para nosotros los fidelistas del movimiento estudiantil, Fidel se empezó a convertir en el dictador Castro, cuando en pleno movimiento del 68, aprobó la invasión de la URSS a Checoslovaquia, disfrazada en las tropas del Pacto de Varsovia el 20 de agosto, ese mismo año Fidel se negó a condenar la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco.

Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa

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