DESTINO

Eliezer Salinas Delpino

Por qué no entender que el vivir no siempre es un efecto causal ni casual.

Por qué no entender que trazarle objetivos a la vida la hace reír de aburrimiento.

Por qué no admitir que los objetivos solo cansan y frustran.

Por qué no vivir en calma y quietud lo que para nosotros escribieron unos guionistas estúpidos, empleados para ello solo por la piedad esencial del Dios de los desposeídos.


Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario