SECRETOS DE ESTADO

En el nuevo Estado español de corrupción generalizada en el que nos encontramos, se ha ideado una nueva forma de plantear la justicia: ocultar, ocultar, y ocultar, hasta lo más profundo, la injusticia y los escándalos, hasta el punto de que parezca que no ocurren, ni están sucediendo.

Joseff Goebbels, el ministro de propaganda nazi de Hitler, mantenía como experto, que insistir en la veracidad de una mentira, repetidas veces, convertía la mentira en verdad. Pues idéntico procedimiento se está utilizando en España: ocultar la corrupción y los desfases del poder, hasta el punto de que nadie sea capaz de reconocer que son una realidad.

Deberían investigarse en España posibles violaciones de los derechos humanos, de lesa humanidad, que podrían haber ocurrido, sin que se haya hecho justicia. Incluso, violaciones de los derechos humanos, que podrían estar ocurriendo, bajo el ocultamiento de las instituciones españoles, puesto que son las mismas quienes impulsan estas violaciones gravísimas, que, sin embargo, permanecen en la impunidad, precisamente porque están ocultas, y permanecen ocultas con plena consciencia.

De ser esto como digo, y lo afirmo como víctima, y como una víctima de un recorrido de décadas, podríamos estar hablando de que en España se ha institucionalizado la injusticia, aunque dicha institucionalización de la injusticia, permanezca oculta, y se continúe el ocultamiento de dicha vergüenza, a lo largo del tiempo, en un efecto parecido al que mentaba el ministro de propaganda nazi, Joseff Goebbels.

Los efectos de la impunidad son devastadores para la justicia, porque dan alas a los criminales, y afianzan el crimen organizado, como he dicho, institucionalizando la injusticia, y reproduciendo las víctimas, las cuales, en múltiples casos, permanecen silenciosas, y silenciadas, porque no interesa a los poderosos la afloración de estos delitos de lesa humanidad, de cara a la incriminación de los responsables, y porque, en muchos casos, el crimen organizado representa un negocio económico, además de la satisfacción de un vicio: el de someter a la esclavitud a personas indefensas.

En su momento, antes de traicionar su propia lucha, el movimiento de los Indignados, mantuvo que el sistema español de poder, era un “Chiringuito”, a beneficio de un grupo de amiguetes. Esta descripción concuerda en gran manera con la realidad. España se ha convertido en un país, mayormente, de amigos, y de unos amigos que copan el poder, beneficiándose entre ellos mismos. Recuerden aquel dicho: “Si no tienes padrino, no te bautizas”.

España, pues, aunque se oculte, va tomando la forma de una enorme mafia, donde todo está “atado y bien atado”, como reconociera el propio General Franco, desde su lecho de muerte. Hablar de Franco, no significa que sea la derecha española la responsable de todo lo que ocurre, si hacemos recuento de los años en el poder, quien gana es la izquierda del socialismo español, cuyo carnet de partido es, prácticamente, un salvo conducto en España.

FRAN AUDIJE 

Madrid, España, 8 de abril del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa


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