En España, dentro de la praxis política habitual, encontramos un ejercicio bastante cercano al abuso de poder generalizado. El abuso de poder del que hablamos, comprende la adjudicación de sueldos desmedidos, la ejecución de jugadas fraudulentas de ingeniería económica, productoras de desfalcos importantes a las Arcas Públicas, y, desgraciadamente, la violación de derechos humanos, incluso de lesa humanidad.
Son habituales las noticias que tratan el tema de la corrupción política, girando entorno a la malversación de fondos, o a la apropiación de fondos públicos, según una variedad de hábiles métodos. Sin embargo, no suele hablarse, o no se habla nunca, de las violaciones de los derechos humanos que cometen estos señores que dicen representar a los españoles, los cuales son capaces de organizar verdaderas cacerías persecutorias, a personas indefensas, y completamente inocentes, víctimas de los trastornos xenófobos de estos violadores con poder.
La razón por la que es raro que salgan a la luz estas violaciones de lesa humanidad, es que existe un general convencimiento de que se deben ocultar estos abusos tan graves. Desde el propio pueblo español, que lo considera una vergüenza indigerible, hasta los mismos funcionarios y sindicatos, que tienden a ocultar las denuncias cuando estas se producen.
Existe la errónea conciencia de que este comportamiento inaceptable en los políticos españoles, jamás deberá trascender fuera de nuestras fronteras, para lo cual se debe evitar hablar del tema en España, y actuar como si no pasara nada al respecto.
La impunidad que rodea las violaciones de los derechos humanos en España, cuando se perpetran desde la política, en un abuso de poder anacrónico y desleal con la patria, permite que estos delincuentes de Estado, se organicen en una mafia institucional, la cual practica una selección de víctimas, yendo a por ellas para esclavizarlas, y acabar por destruirlas en muchos casos.
Estamos hablando del cariz completamente tirano y tiránico, de los políticos españoles, que se despliega desde las alcantarillas del poder, actuando con nocturnidad y alevosía, empleando los recursos de toda una nación como España, en la seguridad de que la víctima se morirá del asco, antes de que pueda saberse nada, pero, aun las personas que conozcan lo que ocurre, y todavía más los Jueces, guardarán silencio, un estúpido silencio, por otro lado, que continúa protegiendo a estos mafiosos malignos de cualquier tipo de sanción o reprensión, que pudiera acabar de una vez por todas con esta comedia, en la que se disimula que pueda estar ocurriendo el abuso tan terrible que ocurre, en un lapso de tiempo sin determinar, puesto que la sombra de vergüenza y de solidaridad con este delito gravísimo, nunca ha permitido establecer siquiera una estadística.
FRAN AUDIJE
Fotografía Facebook
Madrid, España, 19 de agosto del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa

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