Una de las cosas más agradables y gratas que te pueden pasar en la vida, es encontrarte y estar rodeado de personas educadas, con una formación humana, y valorando su dignidad, así como la de los demás.
Para tener una formación humana y en valores, tampoco es imprescindible contar con un curriculum académico impresionante. Basta ser una buena persona, con una sensibilidad hacia los demás, siendo consciente de que no eres el centro del Universo, sino una pieza más del engranaje vital, que ejerce su función con la mejor intención, y las ganas de contribuir al bien común.
Nadie es perfecto, lo hemos de reconocer, sin que aspiremos a buscar personas que no hayan roto un plato en su vida. Cualquiera se puede equivocar, de hecho, es lo más fácil en esta vida, cometer errores. El ser humano es, por definición, imperfecto.
Precisamente, por aquella gran razón, debemos ser educados y conservar unos modales agradables hacia todo el mundo, como una constante en nuestra vida. Porque nos vamos a equivocar, y presenciaremos las equivocaciones de otros, pero si somos capaces de reconocer el error, y somos capaces de reconfortar con paciencia, tolerantemente, las equivocaciones ajenas, haremos la vida más bonita y llevadera.
Ser educado no es solo ser amable, o utilizar las palabras mágicas del «perdón», y del «gracias». Tampoco es solo evitar ser grosero, como lo entendemos comunmente. Debemos ir más allá, en el conocimiento del respeto hacia todos los demás.
Por encima del género, de la raza, o de las creencias, somos personas, como personas vivimos unas circunstancias que necesitan ser comprendidas, y como personas, también, podríamos ser vulnerables, o poseer debilidades, o, simplemente, ser débiles.
Para tratar todo ese conjunto de contingencias humanas airosamente, es muy interesante no perder nunca los valores ni la formación. Siendo conscientes de que este hecho, por desgracia, no es generalizado, y, por tanto, deberíamos afinar a la hora de colocar a las personas en los lugares idóneos para que el mundo fuera más habitable.
Estar formado significa, que te has pulido en tus defectos, que has adquirido unos cauces de comportamiento humanitarios y cívicos, de los que no te desvías con facilidad, que alcanzaste una madurez que te ayuda a ver el mundo y la vida, con una perspectiva sana, hacia ti mismo, y hacia cualquier problema o persona que aparezca en tu camino.
FRAN AUDIJE
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentaria
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