Por: Bernardo Mendez Lugo, diplomático mexicano en retiro con rango de Ministro del Servicio Exterior Mexicano, actualmente director ejecutivo de Fundación Promigrante Americasinmuros AC en Ciudad de México.
Fotografía Facebook
Ciudad de México 16 de octubre del 2026
La sesión de la mesa de negociación convocada para mañana sábado 17 de octubre de 2026 se presenta como un hito de alta relevancia para la gobernabilidad y el futuro del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Más allá de la legítima discusión sobre los indicadores económicos, este encuentro técnico y político representa una ventana de oportunidad para demostrar que la solidez de las instituciones del Estado mexicano no está reñida con la progresividad de los derechos de sus trabajadores.
La expectativa general apunta a la obtención de acuerdos favorables que logren conciliar la estabilidad operativa con la certidumbre laboral de la base trabajadora.
Para que este proceso resulte exitoso, cualquier planteamiento debe partir de una premisa de estricta responsabilidad fiscal. Es imperativo reconocer los límites presupuestales que enmarcan el gasto público del IMSS.
La viabilidad financiera del instituto en el mediano y largo plazo es la salvaguarda fundamental que garantiza la permanencia de las propias fuentes de empleo y la calidad en la atención a los millones de derechohabientes.
Ignorar los techos financieros asignados comprometería la sostenibilidad del sistema de salud. No obstante, la disciplina presupuestaria no debe ser un obstáculo para la justicia laboral, sino el marco estructurado dentro del cual se diseñen fórmulas creativas y equitativas que mejoren sustancialmente las condiciones del personal.
La verdadera eficiencia institucional se alcanza cuando se entiende que el recurso más valioso de la salud pública es su capital humano.
En este complejo escenario, es de estricta justicia institucional destacar la voluntad de diálogo y la tolerancia demostradas por la conducción del Poder Ejecutivo Federal y de la Dirección General del IMSS.
La presidenta de la República, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, ha mantenido una postura de prudencia y respeto irrestricto al marco de la ley y a los canales institucionales de negociación, asegurando que la política de austeridad republicana mantenga un rostro social.
Por su parte, la gestión del Mtro. Zoé Robledo ha sido un factor de equilibrio fundamental. Su disposición para reabrir el espacio de interlocución —lejos de posturas unilaterales— evidencia una notable apertura democrática, sensibilidad social y tolerancia política.
Esta capacidad para reconducir el disenso por la vía institucional es lo que hoy mantiene vigentes las condiciones para una solución concertada.
La jornada de mañana sábado debe entenderse como un ejercicio de corresponsabilidad. La justicia laboral es una inversión necesaria, no un costo operativo; y la viabilidad presupuestaria es una condición obligatoria, no una limitante arbitraria.
Mediante un diálogo técnico, maduro y constructivo, las autoridades y la representación sindical tienen en sus manos la oportunidad histórica de construir un acuerdo que fortalezca al IMSS desde su base, demostrando que es posible blindar las finanzas del Estado mientras se dignifica con justicia a quienes diariamente sostienen la salud de la nación.
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
#unidadparlamentaria#upr#panorama nacional

Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
