EL EGÓDROMO PARTE XXIV

Por Luis Mac Gregor Arroyo

http://hoyoblanco.com.mx

La Bruja: Condenada a fallecer en pocos años. Pasea por las cercanías y realiza hechizos negros con las otras de su linaje. Hierven agua en el caldero y polvo de uñas agregan como ingrediente fatal al final, para dejar cautivas a sus víctimas en casa. Las que suelen engordar con pan hasta dejarlas tontas, pasadas de peso y listas para ser usadas como material para sus conjuros, como conejillos de indias. A esos pobres incautos los condicionan mediante trabajo arduo de años, hasta convertirlos en guiñapos de ellos mismos, e incluso llegan a hacerlos parejas suyas no por amor, sino por gula espiritual. A diferencia Hansel y Gretel los ingenuos llegan a ese hogar no dejando pedazos de pan sino engulléndolos. El comensal ve a esa mujer corva y no hace sino sentir escalofríos. De verdad que dicha persona no sabe hacer más que pensar en ella misma y, en su inseguridad, en cómo absorber a los demás. Quien logre salir de su casa lo hará, realmente, por verdadero milagro.


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