Por: Raúl jiménez Lescas
Morelia, 22 de abril de 2023
Le decíamos Jimmy de cariño. Según recuerdo, Lupita, de la Editorial Jorale, así le decía. Y todos seguimos esa forma de decirle.
En una de sus visitas a Morelia se nos ocurrió hacer un libro juntos: “Michoacanos e irlandeses en la guerra antiimperialista, 1846-1848”. Aparentemente, era como juntar aceite y vinagre.
Pero el chamaco prometía mucho, porque sería bien alimentado. Jimmy decía que era de origen irlandés, por eso ese apellido para trabalenguas. Y como tenía una especial admiración por el Batallón de San Patricio, los irlandeses que desertaron del ejército de conquista de los Estados Unidos en 1847, el libro sería un merecido homenaje a esos irlandeses que lucharon con los mexicanos contra los gringos invasores.
Jimmy les decía pinches gringos. Yo también, pero no lo escribo porque me van a censurar.

Jimmy era doctor en Historia, así que nadie le va a decir nada. Yo, por el contrario, escribiría la resistencia desde la lucha del Batallón Matamoros de Morelia, impulsado por el entonces gobernador de Michoacán, don Melchor Ocampo, en 1847. Destacando la participación del joven nicolaita IIsidro alemán, artesanos, padres de familia, mujeres y ancianos. La sociedad civil resistiendo la invasión yanqui.
Ese fue el punto de contacto entre los irlandeses y los michoacanos durante la Guerra de Conquista, nuestra tesis fundamental del libro.
Los michoacanos del Batallón Activo de Morelia, posiblemente tuvieron contacto en el Norte, cuando los irlandeses con la artillería ponían a ‘parir chayotes’ a los gringos.
Jimmy admiraba a Juanito Riley, jefe de los San Patricios, porque fue un luchador ejemplar, los yanquis o pinches gringos, no lo perdonaron nunca, por lo cual lo torturaron y marcaron a fuego con la letra D, de desertor. Mientras avanzaban las tropas de conquista fueron torturando, vejando y ahorcando a 50 San Patricios.
La historia de Juanito fue triste y enfermó. Fue reconocido como oficial del ejército mexicano.
Así fue la historia de esas historias de irlandeses y michoacanos, en el fatídico Año del 47, como le llamó Don Luis González y González.
El libro está agotado; se publicaron creo que 3 mil ejemplares por el gobierno de Michoacán, a través del programa Cuéntame tu historia, de la SEDESO, bajo la dirección de la maestra Graciela Andrade.

Junto con el alumnado de la entonces Escuela Trabajadores, fuimos al Museo Nacional de las intervenciones en el ex Convento de Churubusco, metro General Anaya, de la actual CDMX. Jimmy quería homenajear a los San Patricios donde pelearon contra aquellos que les conté.
El Batallón de Gaitas de irlandeses en México, salió con sus atuendos, gaitas y tambores a homenajear a nuestros héroes y las fotos que comparto dicen todo, al leer la sonrisa de Jimmy.
Dice el historiador francés jesuita, M. De Certau, que solo los historiadores podemos resucitar muertos y volverlos cómodamente a su tumba: resuciten a Jimmy y su cuate Riley, para que sigan juntos luchando contra el imperialismo.
Es cuanto.
Avanti.
Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Reblogueó esto en rjlescas.
Me gustaMe gusta