Insomnio



Temo al insomnio;
pero le temo más en cama y casa ajena.

Cuando me ataca en mi casa,
enciendo el televisor,
no para verlo,
sino para oírlo;
o inicio el teléfono
y bebo un par de tragos de ron.

Temo al insomnio.

La noche se hizo para dormir.
Dormir excreta la basura cerebral.
Si no duermes,
los sueños saludables
se trastocan en malas ideas;
en memorias tristes;
en recuerdos repulsivos;
en imaginar futuros apocalípticos.

Temo mucho al insomnio.

Para los pecadores;
es decir, para todos,
morir debe ser un insomnio eterno.

*Eliezer Salinas Delpino*


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