DENIA

Denia es una linda población costera de la provincia española de Alicante, la cual se integra, a su vez, en una Comunidad Autónoma conformada por tres provincias: Castellón, Valencia, y Alicante.

Llevo varios días por aquí, pululando entre la playa, el piso donde me alojo, un bello Hotel, de nombre, «Los Ángeles», y diversos establecimientos donde he realizado compras de alimentación, como una deliciosa Paella, del Senyoret, helados, o diversas compras de avituallamiento casero, en un Supermercado con política de Empresa similar a la del famoso, «Mercadona», que recibe el nombre de «Consum».

Denia es caluroso, como todo el Levante español, pero tiene perdonado constituirse en radiador nacional, porque posee una belleza difícil de igualar, tanto en la naturaleza: reino de las palmeras, de un mar pacifista, de mujeres bellísimas… Como en lo humano: gente trabajadora, amable, y muy alegre; edificaciones llenas de encanto; folklore que gira entorno al pasado musulmán y cristiano de la Península Ibérica, con celebraciones centradas en rituales de fuego, y de ruido con petardos y fuegos artificiales.

Si yo tuviera que enamorarme, Denia sería un buen lugar para caer prendado de la mujer valenciana, y del fondo que rodea a todo un pueblo de gente honrada y generosa.

Una vez más, como dice Antonio Machado, el pueblo es quien salva a España de los desaguisados y torpezas de sus políticos y prohombres.

Si no fuera por estas tierras, y por las gentes que la habitan, creo que odiaría a este país donde nací, y donde soy esclavizado por usar la cabeza para pensar, pero nunca para embestir contra nadie.

El pensamiento podría entrañar agresividad, si sirve para conspirar contra otra persona, tratando de destruirla, y de hacerle el máximo daño posible. Sabido es, que todo comienza con una idea, que se concibe y desarrolla en un cerebro, posteriormente en varios cerebros, para llegar a materializarse mediante la contribución de un conjunto de equipos profesionales.

Si la idea es maligna y destructora, y es capaz de constituir a una asociación de malhechores para llevarla a cabo, estamos ante un enemigo del hombre, que, como bien sabemos, recibe el nombre de Satanás.

Por el contrario, si la idea es benigna, y bienintencionada, estaremos ante la bondad divina, que reconoce la libertad de los hombres, y los ama, para servirlos en cuestiones de futuros comunes constructivos.

Precisamente, Denia me inspira esta última bondad de un pueblo sencillo, pero trabajador, colaborador, que se apoya entre sí para sacar este país adelante, sin contar mucho con algunos lumbreras que colonizan la vida política, con pocas o ninguna idea de aumento, más allá de sus propios bolsillos, y con una problemática de rencores sin curar, y de muy mala leche, para crear conflictos, donde había personas unidas, sin complejos, tratando de tirar para adelante, todos juntos, a una.

FRAN AUDIJE
Fotografía puerto de la ciudad de Denia
Denia, Alicante , España, 8 de julio del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentaria
#Upr#panoramanacional #FranAudije


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