EL INMUNDO MUNDO DE PEDRO SÁNCHEZ

No sé si alguien podría pensar que las pagas o paguitas, de este individuo que nos desgobierna, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, van a ser de por vida. Si alguien mantiene dicha creencia, debe saber que se equivoca.

El dinero, en cualquier sitio del planeta Tierra, no sale de las piedras, ni se genera con una varita mágica. El dinero sale del trabajo, y del esfuerzo que hacemos a diario en servicio de nuestra comunidad. Si te dan algo extra, bajo el concepto que sea, es un regalo y un privilegio, porque no sale de tu trabajo, sino de algún tesoro que sabemos dónde está: en el poder de Ursula Von der Leyen, o en el Banco de España.

Los tesoros siempre son limitados, porque no existe el cuerno de la abundancia, sino que, volvemos a repetir, lo que existe es aquello que se genera mediante la fuerza productiva del trabajo. Si no trabajamos, pero cobramos un extra sin una justificación ética y legal, lo que hacemos es robar y defraudar. El dinero procedente de estas vías, es pan para hoy y hambre para mañana.

La Unión Europea, ha estado financiando a España para que realice reformas estructurales, de manera que deje de existir el paro tan escandaloso que existe, y mejore la economía de una de las naciones con mayores recursos de toda Europa. Sin embargo, no se ha realizado ni una reforma de las comprometidas con la Unión Europea. Se ha realizado una política opaca, es decir, sin dar explicaciones del destino de ese dinero que nos presta la Unión Europea, y que no es a fondo perdido, sino que lo debemos devolver.

De aquí sospechamos que, Pedro Sánchez, ha estado otorgando las pagas o paguitas a múltiples españoles, con la excusa de ayudar. Pero, en realidad, este dinero es una especie de soborno, para fidelizar el voto en las próximas Elecciones Generales del 29 de noviembre de 2026.

Pedro Sánchez, no tiene ningún interés en que prosperemos todos los españoles, lo que de verdad desea es pegarse bien a la poltrona, y que nadie le remueva de este puesto. Por esta razón compra votos, y ha realizado otras hazañas fraudulentas, como la Ley de Nietos, o la nacionalización masiva de inmigrantes.

Si no hace una política de reformas estructurales, para que exista trabajo para todos, a pesar de que se le dan dinero para esta finalidad, y se dedica a sobornar a la gente para que le voten en estas Elecciones Generales próximas, está claro que este señor no quiere a España, ni a los españoles, sino que pretende perpetuarse en el poder, estableciendo un nuevo régimen totalitario, en cuyo contexto nos va a vaciar de derechos, y va a practicar una política de la tiranía y de la explotación sexual.

Sí, de la explotación sexual, porque España ha dado un vuelco hacia la prostitución, y la degradación ética y moral, que se va a incentivar como este señor, del que dicen padece una psicopatía, se haga fuerte en el poder definitivamente.

No existe peor mal para una mujer, que la prostitución, lo mismo que para el varón. Y tampoco es progresista abandonar la democracia y el Estado de Derecho, para establecer una dictadura de este señor, del que no debemos fiarnos, puesto que es un enfermo mental, según han diagnosticado diversos especialistas médicos.

La dictadura es lo que había con el General Franco, que todos detestamos. También fue dictadura la de Augusto Pinochet, en Chile, y fue dictadura la del General Videla, en Argentina, como la de Fidel Castro, en Cuba, y otros muchos sangrientos líderes que mantienen a sus naciones subyugadas bajo violaciones sistemáticas de los derechos humanos.

Por su parte, este héroe de la mentira y la estafa, llamado Pedro Sánchez Pérez-Castejón, viola los derechos humanos de manera gravísima, aunque a una escala más pequeña todavía, porque carece de poder suficiente para generalizar esta costumbre abusiva de poder.

FRAN AUDIJE

Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentaria

#unidadparlamentaria#upr#PanoramaInternacional


Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario