Creo que, desde esta tribuna, ya hemos referido, o sugerido, que, si a España no la amamos los españoles, nadie más la va a amar. Porque, querer a España, mucha gente hay que la quiere, y ambicionan poder quedarse con nuestro territorio, colocado geográficamente en una envidiable posición, dentro del Continente europeo, y a nivel terráqueo general.
España posee un clima benigno, dentro de la variedad, tanto geográfica, como atmosférica, que existe en la península ibérica. De hecho, podríamos constituir un auténtico Continente, reducido en un pequeño territorio, que cuenta con zonas frías y muy lluviosas, otras de clima mediterráneo, seco y de temperaturas suaves, llegando hasta los desiertos. España alterna las cordilleras montañosas, con los llanos, y es capaz de brindar mar y montaña, en un mismo puñado de terreno. Posee una rica agricultura, correspondida por una variada gastronomía, al tiempo que está dotada de mares adyacentes muy abundantes en marisco y peces de calidad.
Ser la segunda potencia agrícola de la Unión Europea, casi a la par de Francia, y la tercera mayor flota pesquera del mundo, no es una casualidad, sino fruto de un esfuerzo humano, que aprovecha la naturaleza ibérica, muy generosa en cuanto a los frutos que brinda a sus habitantes.
Hemos llegado a alcanzar el décimo puesto como potencia industrial, y somos una de las grandes potencias turísticas del mundo, repartido entre un turismo de sol y playa, y un turismo cultural, que visita los abundantes vestigios históricos, los lugares donde sucedieron grandes hechos que marcaron la Historia universal, o un turismo de estudios, para aprender la segunda lengua más hablada en el planeta, o para degustar el amplio bagaje cultural de España, en grandes intelectuales y artistas que marcaron el pensamiento de todos los tiempos.
En lo único que no hemos tenido fortuna ha sido en la clase política, marcada por la corrupción y los escándalos, y por una grosera división ideológica, o en los medios de entender la vida. Esta mala fortuna, nos mantiene a los españoles divididos, y hasta enfrentados, teniendo en cuenta la idiosincrasia del español, que es un pueblo apasionado, impulsivo, rencoroso, exagerado en todas sus manifestaciones, hasta con ramalazos de agresividad, y de una maldad retorcida, fruto del propio carácter tan “salido de madre”.
Esta corrupción política, que parece un mal endémico español, se ha ido desarrollando a lo largo de los años, desde que comenzara la actual democracia, nacida de una ejemplar Transición política, muy rara, por otro lado, en una nación tan apasionada. En estos momentos nos encontramos en un momento culminante del desarrollo de la corrupción, con un presidente del Gobierno dispuesto a quedarse en el poder de por vida, fundando un nuevo régimen político, marcado por su dictadura personal
Para llegar donde hemos llegado, al borde del Golpe de Estado, sin que se note demasiado, se han ido produciendo una serie de hechos fraudulentos de una apreciable magnitud, todos los cuales conducen a la conservación del poder en las mismas manos, a través del dominio de los distintos poderes y potencialidades del Estado.
Pero, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, no hubiera sido capaz de todo este desafío, si no llega a contar con un respaldo considerable, ya fuera en las instituciones españolas, o en las instituciones europeas. De hecho, mantenemos la firme sospecha de que el actual presidente del Gobierno español, cuenta con el beneplácito completamente interesado, de Marruecos, y de la señora Ursula Von der Leyen, dos piezas que actúan a través de las consignas que le proporcionan al presidente español, con el condicionante de que el mismo mantendrá su culo pegado a la poltrona del poder.
Para ello, se preparan fraudes como el de la regularización de inmigrantes en masa, con la intención principal de contar con votos fieles, que consigan apuntalar el poder en manos de este verdadero traidor, así como un ramillete de medidas, entre las que figura una probable compra de votos masiva.
Todo esto, imposible es de conseguir sin un respaldo judicial e institucional, y sin un flujo regular de dinero, todo lo cual debe provenir de las manos europeas de la señora Ursula Von der Leyen, muy bien ocultado bajo otros nombres o partidas. Porque yo no me puedo creer que las Arcas Públicas españolas, exhaustas después de las sucesivas y graves crisis, vividas en el país de la Fiesta, cuente con fondos para lograr la financiación del despliegue de trampas, y jugadas sucias, que van a facilitar el temido Golpe de Estado en España.
FRAN AUDIJE
Fotografía Facebook.
Madrid, España, 25 de abril del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa

Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
