PEDRO SÁNCHEZ, UN MAL EDUCADO

Siempre he dicho que yo no me siento representado por este señor, cuyo nombre, no es que no quiera acordarme de él, es que me resulta dañino citarlo, desde todos los puntos de vista posibles, ya fueran morales, legales, o políticos.

Para mí, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, es una auténtica rata de alcantarilla. Y mira que no hay nadie perfecto, y, “Quien no haya pecado, que tire la primera piedra”, como dice el Evangelio. Pero, una cosa es pecar, o cometer errores o faltas, incluso graves, y otra muy distinta, hipotecar y condicionar el futuro de una nación, en función de los intereses personales de un solo individuo, que prescinde de toda limitación, ya fuera de la normativa interna o externa a la persona, nada más que para cumplir su voluntad caprichosa, de niño malcriado.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón, está siendo acusado de haber creado una banda criminal, para el enriquecimiento de una camarilla de aprovechados, que viven del resto de los españoles. Pero no viven como usted, estimado lector, o como, tristemente vivo yo, sino que viven opíparamente y a todo trapo, a costa del esfuerzo que hacemos todas las personas de buena voluntad, gracias a las cuales se mantiene España todavía en pie.

Además de estos delitos de carácter económico, Pedro Sánchez Pérez-Castejón ha ido mucho más allá, violando los derechos humanos de manera gravísima, al menos en la persona que suscribe este artículo, que es perseguida de una manera especialmente intensa por este criminal, realidad que debería ser corroborada por una investigación seria y exhaustiva, sobre todo porque no es bueno que permanezcan impunes delitos de este calibre, ya que se podrían generalizar las violaciones de los derechos humanos de lesa humanidad, como los poderosos comprueben que delitos tan graves quedan en el anonimato.

El actual presidente del Gobierno español ha impulsado la tortura sistemática de mi persona, a través de tecnología, probablemente militar, que permite abusar y maltratar a la víctima desde la distancia, y sin presencia física del verdugo. Este señor tan impoluto en su vestimenta, ha bloqueado mi vida afectiva, y no ha parado de humillarme con los amores de mujer que se acercaban a mí. Otros varones próximos a mi persona, terminaron disfrutando del amor, que me era usurpado descaradamente, mediante burdas manipulaciones de alcahuetería, en las que han existido sobornos, violaciones sexuales, y otro tipo de abusos.

Hay que ser grosero y chabacano, estimado lector, para ir a robarte el amor, sustituyéndolo por una prostituta, puesto que tal es el móvil de este crimen de lesa humanidad: destruir la vida de una pobre persona como yo, contribuyendo a su introducción en el mundo de la prostitución y de la mala vida.

Creo que es comprensible el asco que me produce este señor, al que estamos denunciando por todos los medios, mientras las autoridades miran para otro lado, como si no fuera lo suficientemente grave lo que ha ocurrido, y no para de ocurrir. Todo lo cual nos lleva a pensar, en lo inmundo y grotesco de semejante personaje en la cúspide del poder en España, y en el escalofrío que nos provoca que, semejante bodrio de político se haya propuesto perpetuarse en el poder, todo lo que le dé la gana.

FRAN AUDIJE
Fotografía Facebook.
Madrid, España, 1 de mayo del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa


Descubre más desde REVISTA UNIDAD PARLAMENTARIA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario