DATOS Y PERCEPCIONES SOBRE LA ESPAÑA DE 2026

Ayer, estuve en el Supermercado que frecuento habitualmente, y observé que los bancos de alimentos vuelven a solicitar depósitos de víveres. Acudí al Banco, a por una pequeña cantidad de dinero, para pagar una contribución a un homenaje a un amigo, creyendo que el Cajero solo me proporcionaría billetes de 20 euros, cuando, para mi sorpresa, el Cajero me ofrecía la posibilidad de extraer billetes de 10 Euros. Al saludar a la Cajera de mi sucursal, me comunica que, también se prevé que los Cajeros dispensen billetes de 5 Euros.

Observo una publicidad masiva de los vendedores de coches, y de las inmobiliarias, muy activas en la oferta para hacerse cargo de la venta de inmuebles. Por otro lado, nadie me tiene que explicar que, el déficit público, se debe haber disparado, porque nunca me cundió menos el dinero: desde comienzos de año, se ha notado una subida de precios anormal, especialmente en los gastos más habituales, como la cesta de la compra, o la hostelería. Desayunar una barrita de pan con tomate y aceite, y un café con leche, ha pasado de los 3 Euros, a los 5 Euros, en un bar cercano a mi trabajo.

Y, ya que hablamos de trabajo, en España, una nación de tradicional paro laboral alto, la cosa no puede ir peor, según las estadísticas, aunque los empresarios dicen que necesitan mano de obra, y que no la encuentran. ¿Estará relacionado dicho fenómeno con las pagas o ayudas del Gobierno español?. Lógicamente, si alguien cubre mis necesidades más perentorias, con dinero en mano, el esfuerzo que voy a realizar por encontrar un empleo se va a reducir drásticamente, y me volveré muy escrupuloso con las ofertas laborales.

Por otro lado, es patente el deterioro en la seguridad ciudadana. Observo allá donde voy, que se establecen medidas de protección frente a las agresiones de terceros: en los Centros médicos, en los autobuses urbanos, en los Colegios, en las oficinas de atención al ciudadano de la Administración Pública… Claro indicio de que existe una creciente agresividad entre la gente.

Como igualmente agresivo resulta, el acoso sexual de los homosexuales en la calle, o el claro repunte de la prostitución, en una nación tristemente líder mundial en dicha lacra. Globalmente hablando, nos encontramos ante una epidemia de perversión sexual, dentro de cuyo saco debemos incluir a la ideología de género, todavía ilegal en España, pero que se practica a nivel de calle, donde se pueden apreciar a proxenetas que explotan niños.

Si hablamos de otros índices preocupantes, encontramos disparada la tasa de suicidios en España, de hecho, se han establecido recientemente, teléfonos psicológicos de ayuda permanente para suicidas, o personas que podrían encontrarse en un proceso de este tipo. Pero tampoco nos deja tranquilos la violencia de género, aunque, según Amnistía Internacional, se ha producido un descenso sostenido en la misma, no dejando de ser estructuralmente alta.

Cuando me fijo en la deuda pública española, en 2025 fue de 1.698.225 millones de euros, creció 77.652 millones desde 2024 cuando fue de 1.620.573 millones de euros, está entre los países con más deuda del mundo. Según el último dato publicado, la deuda per cápita en España en 2025, fue de 34.259 euros por habitante, luego sus habitantes están entre los más endeudados del mundo. En 2024 fue de 33.008 euros, así pues se ha producido un incremento de la deuda por habitante de 1.251 euros.

De momento, vamos a dejar el tema de la corrupción política, muy comentado en los últimos días, con esas investigaciones sobre la trama mafiosa en el Gobierno español, que nos asustan, ciertamente, porque ya bastante asustados nos quedamos ante el panorama de una España, en la que dudas entre salir corriendo, o irte al Juzgado de Guardia.

FRAN AUDIJE
Madrid, España, 6 de junio del 2025

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