CARTA ABIERTA A LA CIUDADANÍA Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN


El drama del personal laboral del Hospital Insular de Lanzarote: De pilares de la
Sanidad a desterrados por una falsa estabilización.
Quiero presentarme. Soy trabajadora del Hospital Insular de Lanzarote con 20
años de antigüedad. Como yo, la gran mayoría de mis compañeros somos personal
laboral interino; profesional que hemos dedicado más de dos décadas de nuestras vidas
a especializarnos en Geriatría.
Durante años, asumimos la inestabilidad de la interinidad como un peaje
temporal. Confiábamos en que, cuando Europa obligara a España a convocar los
procesos de estabilización, nuestra experiencia, formación y años de entrega nos
garantizarían, por fin, consolidar nuestras plazas como Laborales Fijos en el hospital
que consideramos nuestra casa ¡Qué equivocados estábamos!.
Hoy, la memoria nos traslada inevitablemente a las negociaciones del traspaso
del Hospital Insular del Cabildo al Servicio Canario de la Salud (SCS), bajo la
presidencia insular de D. Pedro San Ginés. En aquel entonces, solicitamos un proceso
de oposición justo para consolidar nuestros puestos. Todavía resuena en el Salón de
Actos la respuesta que recibimos por parte de los responsables políticos: “¿De qué se
preocupan si el SCS nunca hace oposiciones? Ustedes serán interinas de por vida”.
Todos los allí presentes fuimos testigos de una promesa de pasillo que el tiempo ha
convertido en una trampa de precariedad.
Quién nos iba a decir que el proceso de estabilización iniciado en 2022 por
imperativo de la Unión Europea —diseñado teóricamente para proteger al trabajador del
abuso de la temporalidad— se ejecutaría de forma tan perversa en 2026, dejándonos a
los profesionales más antiguos literalmente «desestabilizados» y en el desamparo más
absoluto.
Ya desde el 2022, deberíamos haber denunciado unas bases injustas, pero por
desconocimiento, y por una fe ciega en quienes debían velar por nuestros derechos, nos
dejamos llevar por un proceso que creímos iba a contar con todos y todas. Hoy, nos
hemos dado cuenta que no era así, la Administración nos ha dado un espaldarazo
devastador.
En cuestión de semanas, las plantillas del Hospital Insular hemos visto cómo
nuestras vidas se desmoronaban debido a, como ya mencioné, unas bases injustas y una
gestión opaca, caótica y carente de toda empatía por parte de la Gerencia de Servicios
Sanitarios de Lanzarote:
 Pérdida de derechos y precarización: Personal laboral con más de 20 años
ocupando un puesto en el centro es degradado a realizar sustituciones, volviendo
a la casilla de salida de la temporalidad a una edad madura. Destierro y desarraigo forzoso: En apenas siete días, trabajadores de Lanzarote
han pasado de ser interinos en su isla a convertirse en personal estatutario
destinado en el Hospital General de Fuerteventura Virgen de la Peña, el Hospital
Doctor Negrín, el Hospital Materno Infantil o el Hospital General de La
Gomera, entre otros. Esto implica duplicar gastos de vivienda, romper núcleos
familiares y abandonar nuestro entorno social en menos de 10 días.
 Bloqueo de las Comisiones de Servicio: Nos alegramos profundamente por los
compañeros que han logrado estabilizar sus plazas, pero exigimos saber por qué
la Gerencia nos niega ahora de forma sistemática el acceso a las Comisiones de
Servicio que nos habían prometido para evitar este destierro, abocándonos de
forma obligatoria a solicitar excedencias con lo que ello implica.


 Oscurantismo institucional: Nos enfrentamos al silencio, a respuestas verbales
ambiguas, a llamadas telefónicas que la Gerencia no atiende y a una absoluta
falta de transparencia en los criterios de asignación de plazas.
Invitamos a la ciudadanía de Lanzarote y a los responsables públicos a
reflexionar de corazón sobre las siguientes cuestiones:

  1. ¿Cómo debemos sentirnos profesionales con 20 o 24 años de servicio al ser
    pisoteados por un proceso de estabilización que consideramos injusto?
  2. ¿Cómo debemos encajar la falta de claridad y la nula humanidad de una
    Gerencia que tiene la obligación legal y moral de velar por sus trabajadores?
  3. ¿Cómo se afronta, rondando los 50 años de edad, la orden de hacer las maletas
    de la noche a la mañana para empezar de cero en otra isla, lejos tu vida?
  4. ¿Qué seguridad asistencial se ofrece al paciente cuando profesionales cuya
    experiencia de vida se centra de forma exclusiva en la geriatría son destinados
    de golpe a áreas tan dispares como psiquiatría, ginecología o atención primaria?
    Aquellos que defienden el desmantelamiento y traslado del Hospital Insular
    argumentaban pomposamente que el «modelo de cuidados» continuaría intacto en otras
    infraestructuras porque lo verdaderamente valioso era “Su personal altamente
    cualificado y un orgullo para todos”.
    ¿Qué tienen que decir ahora que ese personal que daba vida al cuidado del
    Insular está siendo desterrado y dispersado por todo el archipiélago? ¿Seguirán
    sosteniendo la gran mentira de que ese modelo asistencial va a sobrevivir en su
    hospitalito de cartón piedra sin las manos y conocimientos de quienes lo crearon?
    No merecemos este maltrato. Entendemos que la estabilización de las plantillas
    era una exigencia europea necesaria, pero jamás justificaremos la crueldad, la
    incompetencia organizativa y la absoluta falta de empatía de quienes toman las
    decisiones desde sus despachos.Exigimos soluciones inmediatas, transparencia en las Comisiones de Servicio y
    el cese del castigo al personal laboral.
    Fdo: Trabajadora Laboral Interina del Hospital Insular de Lanzarote. Arrecife, a 18 de julio de 2026.

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