Por Gonzalo E. Paniagua D.
Ciudad de México 5 de septiembre 2026
Hay algo que quiero reconocer antes de comenzar este artículo: me considero una persona cuidadosa con los fraudes por internet.
Constantemente recibimos mensajes sospechosos, ofertas demasiado buenas para ser verdad, enlaces extraños y supuestas oportunidades de inversión. Siempre he tratado de verificar antes de hacer clic, proporcionar información o realizar alguna operación.
Sin embargo, hace unos días recibí un mensaje que, aunque desde el principio tenía algunas características que hoy identifico claramente como señales de alerta, no detecté inmediatamente como un posible fraude.
Y precisamente por eso decidí escribir este artículo.
No lo hago para contar que “casi me estafan”, sino porque me di cuenta de algo importante:
Si una estrategia puede generar dudas incluso en una persona que está acostumbrada a identificar este tipo de engaños, muchas otras personas pueden caer fácilmente.
El mensaje que inició todo
El contacto llegó a través de WhatsApp.
Una persona que no conocía me ofreció una supuesta oportunidad para obtener dinero realizando tareas muy sencillas relacionadas con productos publicados en internet.
La propuesta parecía casi demasiado fácil:
Agregar productos a favoritos y realizar determinadas acciones para recibir una remuneración.
El contacto incluso indicaba que podía recibir un pago de 75 pesos ese mismo día.
No me estaban pidiendo dinero.
No me estaban solicitando una inversión.
No me estaban hablando de criptomonedas.
Simplemente tenía que realizar una actividad y recibir un pequeño pago.
Y ahí está precisamente una de las características que hacen peligrosas a estas estafas.
No necesariamente comienzan pidiéndote dinero.
Primero intentan ganarse tu confianza.
De WhatsApp a Telegram
Después de establecer el primer contacto, apareció una segunda instrucción:
Descargar Telegram y contactar ahí a una persona que supuestamente se encargaría de realizar el pago.
La explicación parecía razonable.
Me dijeron, en esencia, que después de instalar Telegram y registrarme debía contactar a un supuesto miembro del personal que me enviaría la información para recibir mi salario de 75 pesos.
En ese momento, debo reconocerlo, la situación no me pareció suficientemente sospechosa como para detenerme inmediatamente.
Y eso me llevó posteriormente a analizar la conversación con mayor detenimiento.
El número desde el que me contactaron tenía prefijo internacional +91, correspondiente a India, aunque la supuesta actividad estaba relacionada con pesos mexicanos y con una plataforma utilizada en México.
Además, el perfil aparecía como WhatsApp Business bajo el nombre “Manaswini”, con la categoría “Arte y entretenimiento” y un logotipo que decía “MEGA”.
Nada de esto, por sí solo, demuestra que se trate de un fraude.
Pero cuando todas las piezas se colocan juntas, la historia comienza a tener otra apariencia.
Lo que me hizo investigar
Decidí detenerme antes de avanzar y buscar información sobre este tipo de ofertas.
Y encontré algo que me llamó particularmente la atención.
La mecánica que estaba observando coincidía con una modalidad de fraude que ya ha sido identificada por autoridades.
La CONDUSEF publicó en abril de 2025 una alerta sobre supuestas ofertas de trabajo remoto que comenzaban con contacto desde números extranjeros, continuaban con tareas sencillas y posteriormente solicitaban un “depósito de activación” para acceder a actividades con mayores ganancias. (Gobierno de México)
La alerta de la CONDUSEF describe precisamente algo que me hizo detenerme:
La víctima puede ser contactada para realizar tareas sencillas y posteriormente recibir la solicitud de enviar dinero.
Y entonces entendí algo muy importante:
El primer pago o la primera tarea no necesariamente son el fraude. Pueden ser el anzuelo.
¿Cómo funciona la estafa de tareas?
Esta modalidad se conoce internacionalmente como “task scam”, o estafa de tareas.
La mecánica es relativamente sencilla.
- Primero llega un mensaje inesperado
Puede ser por WhatsApp, Telegram, SMS o alguna otra plataforma.
Te ofrecen un supuesto trabajo desde casa.
No necesitas experiencia.
No necesitas horario.
Y aparentemente puedes ganar dinero desde tu teléfono. - Te asignan una tarea muy sencilla
Puede consistir en:
• Dar “me gusta”.
• Seguir una cuenta.
• Calificar un producto.
• Agregar un artículo a favoritos.
• Ver un video.
• Enviar una captura de pantalla. - Te prometen una recompensa
Aquí puede aparecer una cantidad pequeña.
En mi caso, fueron 75 pesos.
La cantidad no es lo importante.
Lo importante es generar la sensación de:
“Sí funciona.” - Te llevan a otra plataforma
En este caso, la conversación debía continuar en Telegram. - Aparecen supuestas ganancias
Posteriormente, estas organizaciones pueden mostrar al usuario un saldo que aparentemente va creciendo.
La persona comienza a pensar:
“Estoy ganando dinero.”
Pero ese dinero puede ser completamente ficticio. - Finalmente aparece el depósito
Y entonces llega la verdadera trampa:
“Para continuar debes depositar.”
“Necesitas activar tu cuenta.”
“Debes completar la tarea para poder retirar.”
“Deposita primero y podrás recuperar tu dinero.”
Ahí es donde la persona comienza a perder dinero real.
¿Por qué una estafa así puede funcionar?
Esta es, para mí, la parte más interesante.
Porque sería muy fácil decir:
“¿Cómo puede alguien caer en eso?”
Pero creo que esa no es la pregunta correcta.
La pregunta debería ser:
¿Cómo consiguen que algo fraudulento parezca razonable?
La respuesta está en la manera en que construyen el engaño.
Primero te piden algo pequeño.
Después algo un poco más.
Luego te muestran una recompensa.
Después te hacen creer que ya tienes dinero acumulado.
Y finalmente te piden que pongas dinero de tu bolsillo para poder retirar una cantidad supuestamente mayor.
Es una estrategia de compromiso gradual.
Cuando una persona ya ha invertido tiempo, esfuerzo e incluso ha recibido un pequeño pago, puede resultar mucho más difícil aceptar que todo era falso.
La FTC de Estados Unidos ha documentado esta modalidad y señala que las estafas de tareas suelen comenzar con mensajes inesperados que ofrecen trabajos sencillos, como calificar productos o realizar acciones similares. Después, las plataformas muestran supuestas ganancias y finalmente solicitan al usuario que deposite su propio dinero. (Consumer Advice)
El problema no es pequeño
La magnitud del fenómeno también me llamó la atención.
De acuerdo con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, los reportes de este tipo de estafas pasaron de aproximadamente 5,000 en todo 2023 a cerca de 20,000 solamente durante la primera mitad de 2024.
La misma autoridad informó que las pérdidas reportadas por estafas laborales superaron los 220 millones de dólares durante los primeros seis meses de 2024. (Federal Trade Commission)
En México también existen alertas oficiales.
En mayo de 2026, la Secretaría de Seguridad Pública de Sonora informó sobre una modalidad que circulaba mediante WhatsApp y otras plataformas, ofreciendo dinero por tareas sencillas como dar “me gusta”, seguir cuentas, visualizar videos o enviar capturas de pantalla.
La alerta señala además que en algunos casos se realizan pequeños depósitos iniciales para generar confianza y posteriormente se solicita dinero para poder retirar las supuestas ganancias. (Seguridad Sonora)
Es decir:
Lo que yo estaba observando no era un caso aislado ni una estrategia improvisada.
Era un patrón que ya había sido identificado.
Las señales de alerta que ahora veo claramente
Después de analizar la conversación, identifiqué varias señales que deberían hacernos detenernos.
- No había solicitado ese empleo
Nadie me había contactado previamente ni había enviado una solicitud de trabajo. - El trabajo era demasiado sencillo
¿Realmente alguien va a pagar un salario por agregar productos a favoritos?
La pregunta parece obvia después de analizarla, pero en el momento puede pasar desapercibida. - Prometían dinero inmediato
“Puedes cobrar hoy.”
Este tipo de frases busca generar entusiasmo y reducir nuestra capacidad de análisis. - Querían cambiar de plataforma
WhatsApp y posteriormente Telegram. - Utilizaban el nombre de una empresa conocida
Que aparezca el nombre o imagen de una empresa reconocida no significa que esa empresa esté detrás de la oferta. - El número era extranjero
El prefijo +91 no demuestra por sí mismo que exista un fraude, pero sí es una señal que merece investigación cuando la supuesta oferta está dirigida a usuarios mexicanos. - Existía una recompensa por una actividad prácticamente sin valor
Este fue uno de los puntos que más me hizo reflexionar. - El siguiente paso podía involucrar dinero
Y aquí está la señal definitiva:
Si tienes que pagar para poder ganar, detente.
¿Cómo podemos protegernos?
Después de esta experiencia, creo que hay algunas reglas muy sencillas que todos deberíamos tener presentes.
Primera regla: nunca pagues para conseguir un trabajo.
Un empleador legítimo te paga por realizar una actividad.
No te pide que deposites dinero para poder trabajar.
Segunda regla: verifica directamente a la empresa.
No utilices el enlace que te envió el supuesto reclutador.
Busca tú mismo la página oficial de la empresa y verifica si la vacante existe.
Tercera regla: no entregues información sensible.
No compartas:
• Contraseñas.
• Códigos de WhatsApp o SMS.
• Datos bancarios innecesarios.
• Números completos de tarjetas.
• Fotografías de documentos personales.
• Información que permita tomar control de tus cuentas.
Cuarta regla: cuidado con las aplicaciones.
Si un desconocido te pide instalar una aplicación o archivo para poder recibir tu supuesto pago, detente y verifica primero.
Quinta regla: no permitas que la urgencia decida por ti.
Si alguien te dice:
“Tienes que hacerlo ahora.”
“La oferta termina hoy.”
“Si no depositas perderás tu saldo.”
Precisamente ese es el momento de detenerte.
¿Y si ya depositaste dinero?
Si alguien ya cayó en esta modalidad, lo peor que puede hacer es continuar pagando para intentar recuperar lo perdido.
No hagas un segundo depósito.
Los estafadores pueden decirte que falta un último pago, una comisión, un impuesto o una verificación.
Puede parecer que estás a punto de recuperar tu dinero.
Pero ese puede ser simplemente otro intento para obtener más.
¿Qué hacer?
- Suspende inmediatamente cualquier pago.
- Comunícate con tu banco o institución financiera.
Explica que se trata de una posible operación fraudulenta. - Guarda todas las evidencias.
Conserva:
• Conversaciones.
• Capturas de pantalla.
• Números telefónicos.
• Nombres de usuario.
• Comprobantes.
• Números de cuenta.
• CLABE.
• Enlaces.
• Correos electrónicos. - Reporta las cuentas utilizadas.
Hazlo en WhatsApp, Telegram y en cualquier plataforma involucrada. - Si proporcionaste contraseñas, cámbialas inmediatamente.
También activa la autenticación de dos factores. - Denuncia.
En México existen canales oficiales para reportar este tipo de incidentes y solicitar orientación.
Una reflexión personal
Después de revisar todo esto, hay algo que me quedó muy claro.
No debemos pensar que las víctimas de estos fraudes son personas ingenuas.
Los delincuentes han aprendido a utilizar la tecnología y, sobre todo, han aprendido a utilizar algo mucho más poderoso:
La psicología humana.
Nos ofrecen una oportunidad.
Después una pequeña recompensa.
Luego una meta.
Después una cantidad de dinero que aparentemente ya tenemos.
Y finalmente nos hacen creer que solamente necesitamos dar un último paso para obtenerla.
Por eso considero importante hablar de estos casos.
No para presumir que alguien detectó un fraude, sino para aprender de ellos.
En mi caso, afortunadamente, decidí investigar antes de avanzar.
Pero pensé:
¿Qué hubiera ocurrido si otra persona recibe exactamente el mismo mensaje y decide continuar?
Tal vez comienza con 75 pesos.
Después puede venir un depósito de 500.
Luego 2,000.
Después 5,000.
Y cuando la persona se da cuenta de lo que está sucediendo, puede haber perdido una cantidad importante de dinero.
Por eso quiero cerrar este artículo con una frase que, después de esta experiencia, considero que todos deberíamos recordar:
“UN EMPLEO LEGÍTIMO TE PAGA POR TRABAJAR.
NO TE PIDE DINERO PARA PODER TRABAJAR.”
Si este artículo ayuda a que una sola persona detenga una transferencia antes de realizarla, entonces habrá cumplido su propósito.
Fuentes consultadas
• CONDUSEF: alerta sobre falsas ofertas de trabajo remoto y depósitos de activación. (Gobierno de México)
• SSPC Sonora: alerta sobre fraude mediante supuestas oportunidades de empleo y tareas en WhatsApp. (Seguridad Sonora)
• Federal Trade Commission (FTC): información sobre las “task scams” y pérdidas relacionadas con falsas ofertas laborales. (Federal Trade Commission)
• FTC en español: recomendaciones para identificar las estafas de tareas. (Consumer Advice).
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