_A 243 Años del Natalicio del Hombre de las Dificultades_
*Cnel. Carlos Osorio*
_Barinas, Venezuela, 24 de julio de 2026.–_
En el año de 1783 reinaba en España y en una vasta extensión territorial llamada Imperio Español, el más destacado Monarca de la Dinastía Borbónica, Carlos III, bajo cuya actuación se impulsaron audaces reformas administrativas y económicas, acordes con la política renovadora del llamado “Despotismo Ilustrado”, por entonces aplicado en Europa como nuevo estilo de gobierno de algunos reyes, que sin dejar de ser absolutistas, se mostraban ansiosos de figurar como abanderados del progreso.
Los días del Coloniaje en América, comenzaban a entrar en un momento crítico, ya que en las posesiones territoriales de la Corona Borbónica, habían comenzado a manifestarse síntomas anunciadores de las próximas tormentas, y así en distintos puntos del ámbito colonial hispano del Nuevo Mundo ocurrieron brotes de inquietud y protesta, reveladores de una situación de inconformidad contra el régimen monárquico vigente para ese entonces. Veamos:
1.- La Rebelión de los Comuneros del Paraguay entre 1724 y 1725, en defensa de los fueros o libertades municipales y en contra de la política centralizadora aplicada por los Monarcas Borbones, en el curso de este movimiento fue proclamada la consigna: “La Autoridad del Pueblo es superior a la del Rey mismo”.
2.- La Revuelta Indígena de Túpac – Amaru entre 1780 y 1781 en contra de las Autoridades Españolas y los hacendados blancos, en defensa de los derechos de la población indígena.
3.- La Rebelión de los Comuneros del Socorro, en el entonces Virreinato de la Nueva Granada.
4.- En Venezuela entre 1749 y 1751, el movimiento organizado en contra de la Compañía Guipuzcoana por parte del criollo Juan Francisco León, como antecedente significativo de lo que sería nuestra Revolución de Independencia.
Aunque todos estos brotes fueron rebeliones locales, sin resultados concretos en donde sus dirigentes sufrieron feroces sanciones, ya acostumbradas en su aplicación por parte del cruel y despiadado sistema de justicia ante cualquier acto de alzamiento en contra de la autoridad del Rey; ellos se constituyen en muestras visibles del anhelo de cambio del Sistema Gubernamental, que ya sentían en forma apremiante las Colonias Españolas de América, y que luego se transformarían en eventos anunciadores reiterativos de la Crisis Revolucionaria, que por entonces se avecinaba y como revelaciones de que existía, ciertamente, un clima de malestar, desazón y tensa calma en densos sectores sociales (rurales y urbanos) de la población Colonial Hispana.
A raíz de la gran crisis que atravesó la Monarquía Francesa Absolutista, con la Revolución Francesa del 14 de Julio de 1789, se permitió abrir paso a un nuevo Orden Político y Social, cuya expresión más elocuente y de mayor trascendencia fue la Declaración de los Derechos del Hombre; en ese mismo año el Conde de Aranda quien se desempeñaba como Embajador Plenipotenciario del Reino de España en Francia, enviaba desde la Ciudad de París su célebre memorial confidencial al Rey Carlos III, en el que con visión profética lo alerta sobre la inminente llegada de la Revolución de Independencia a la América Española.
En ese ambiente histórico de singulares circunstancias, en donde ya despuntaba la irrupción de nuevas fuerzas que habían de producir a la vuelta de pocos años profundos cambios revolucionarios en el escenario de Europa y América, va a ocurrir el nacimiento de Simón Bolívar un 24 de Julio de 1783, quien llegó al mundo como el 4to. Hijo del distinguido hogar mantuano de los Bolívar, naciendo en un momento propicio para cumplir en su tierra y en su época una misión de relieve sin par, como lo fue la de conceder LIBERTAD a su Patria natal, Venezuela, y a 5 Naciones más (Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá, aunque el istmo aún no se había separado de la Nueva Granada), mediante duros años de incesante batallar, venciendo obstáculos y dificultades de toda índole, para crear y fundar Repúblicas, organizarlas constitucionalmente y la de señalar con su palabra inmarcesible, que nunca pierde vigencia orientaciones de perenne actualidad a sus compatriotas y a todos los hombres y mujeres nacidos bajo los cielos de la América Hispana, de la cual fue el más lúcido interprete y guía.
El gran Poeta Venezolano, Presbítero Carlos Borges, en la muy elocuente pieza oratoria que pronunciara al ser inaugurada la Casa Natal de Bolívar, evocó aquel momento del nacimiento del futuro Libertador con notable descripción poética y noble inspiración: “..y sobre el lecho, entre finísimas holandas, sedas, plumas y edredones, al lado de la madre dulcemente dormida, el inquieto recién nacido que pugna ya por salirse de sus pañales. Es un débil niño que llora como todos los hijos de Adán, pero en ese puñado de arcilla humana insuflado por Dios, está inserto el espíritu combativo cuyo aliento palpitará, pleno de vida heroica, el corazón de un Continente”.
Cuando Simón Bolívar, El Libertador, nació en Caracas el 24 de Julio de 1783, ya el apellido Bolívar llevaba 200 años arraigado en suelo Venezolano, donde sus antecesores, a través de varias generaciones, habían vivido con destacada figuración; tuvo como hermanos(as) a: María Antonia, Juana y Juan Vicente, siendo Simón Bolívar el 4to. de ellos, cuya holgada herencia y bienes de fortuna familiar fue perdiendo en el curso de la Tormenta Revolucionaria a la cual se consagró hasta consumirse hasta el día de su fallecimiento y pasó a la inmortalidad, en el Fuego Sagrado y Eterno del Patriotismo, de la Libertad e Independencia, de la Integración y para la Unión de los Pueblos de la América.
Nació en encumbrada cuna rodeado de riquezas y murió en humilde lecho prestado, sin tener siquiera una camisa para cubrir su desnudez. Entre el nacer y el morir, prodigó sin tasa su fortuna y sus energías para que fuesen libres y emancipados sus Compatriotas Venezolanos(as) y otros Pueblos de América, gracias, a la fecunda trayectoria en 47 años de vida abnegada para la lucha y la creación que ofreció a la posteridad.
Desde la llegada de la Revolución Bolivariana el 06Dic 1998, con la contundente Victoria Popular Electoral del Cmdte. Hugo Rafael Chávez Frías, Simón Bolívar volvió a estar en la escena política, social, cultural e histórica con particular fuerza en el seno del Pueblo Venezolano y gracias a este profundo Proceso de Transformación y Cambio, su pensamiento reanudó el recorrer de todo el Cuerpo Social de la Nueva República, del Continente Americano y de los Pueblos del Mundo. Desmontando con contundencia los mismos intereses oscuros que en algún momento citaron e incluso se atrevieron villanamente a promover su muerte a través de la ejecutoria de magnicidios frustrados, gracias a la Divina Providencia y al destino mismo de singular grandeza para la cual él estaba designado.
Basta con revisar el contenido con particular atención del Preámbulo y Artículo No.1 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, junto al resto de los otros 349 artículos, para percibir que él está allí presente en cada palabra y además mezclado con la vida cotidiana del Pueblo Venezolano y de los Pueblos de América; en donde sigue escuchando y diciendo palabras con “Sabor Popular” porque nos continúa enseñando como Padre de la Patria Grande que es, porque aún nos cría y nos enseña con su siempre moralizante y virtuoso ejemplo, el de como poder alcanzar el más alto y sublime nivel del Ser Humano, SER verdaderos Ciudadanos(as).
Simón Bolívar sigue acompañando a las Masas Populares en América Latina y más allá, les sigue dictando ideas de rebeldía, de insurgencia, de anti imperialismo, de anti colonialismo, de igualdad, de justicia e inclusión social a nuestros Pueblos cuando éstos reclaman la reivindicación sobre la enorme e histórica deuda social acumulada en 500 años de coloniaje, de opresión, de agresiones militares y económicas, de expoliación, de obstrucción continuada en contra de la libertad y sobre todo de enorme desprecio hacia ellos.
Por eso andamos en la amplia y masiva difusión de sus palabras, de su mensaje infinitamente aleccionador, y las entregamos a las nuevas generaciones como la Gran Herencia Sociopolítica de nuestros ancestros: El Poder de transformar nuestro presente por un futuro distinto, donde toda la gente pueda vivir dignamente, ser feliz y que no siga siendo el Buen Vivir solamente el privilegio de y para las Élites, para las Oligarquías, para las Burguesías y muchísimo menos para los “Apellidos”.
Nuestro Libertador Simón Bolívar dejó de ser una estatúa, transformándose en una explosiva herramienta política, en un torno para hacer el hombre y la mujer nuevos, en una chícura para sembrar la Patria Nueva, en un budare para asar los alimentos que otorgan energía infinita al Cuerpo Social de una Nación, en una bomba de vida para las nuevas generaciones, en una bandera de lucha popular para fomentar y defender la Causa Justa de la Patria, en un hermano para el diálogo permanente y para construir de cada reto una contundente victoria, de cada idea individual un pan colectivo, una hazaña para un heroísmo compartido, es decir en una Revolución..!
*¡Que Viva por Siempre nuestro Libertador Simón Bolívar…!*
Los artículos de opinión y fotografías son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
#Upr#Cnel. Carlos Osorio#panorama internacional

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