EL SEÑOR DE LOS PALACIOS

Es la primera vez en siglos, probablemente, que sucede que un presidente del Gobierno español, ha planteado su vida política al estilo de un rey, o, mejor dicho, teniendo en cuenta las particularidades que existen en el caso, de todo un Zar, que es como multiplicar los privilegios de los que gozaban los monarcas absolutos, allá por la Edad Media, sin exagerar demasiado, y hasta podríamos estar quedándonos cortos en estas apreciaciones.

El señor presidente del Gobierno español, don Pedro Sánchez Pérez-Castejón, se ha retirado durante estos días a su palacio de la Mareta, en la paradisiaca isla de Lanzarote, para dar comienzo a sus vacaciones de verano. Lo hace, oportunamente, coincidiendo con la temporada estival, y con los peores momentos de las investigaciones judiciales, y de los procesos judiciales, en los que su entorno familiar, su partido, el PSOE, y él mismo, están involucrados a título de protagonistas

La Mareta, de tal manera, se convierte en una auténtica trinchera para nuestro Zar, a donde se ha ido a proteger de las invectivas de la Magistratura, que le acusan de la corrupción más grave que puede haberse dado en una democracia del Imperio Occidental, en los tiempos de decadencia que vivimos de este sistema político, el único conocido en el que es posible conjugar prosperidad y convivencia, justicia social y paz.

A pesar de todo, tenemos al presidente del Gobierno, que es, al tiempo, Secretario General del Partido Socialista Obrero Español, pisando de Palacio en Palacio, rodeado de uno de los Gobiernos más onerosos de la Historia de España, en uno de los momentos más delicados, política y económicamente hablando.

Pero vamos a expresarlo en términos más concisos y asequibles: todo un socialista como Pedro Sánchez, se está comiendo España, con gastos desmesurados, y teniendo en cuenta lo cuesta arriba que se ha puesto la vida para los españoles, que ya no pueden ni comprarse una vivienda, porque trabajar en España se ha convertido en un privilegio.

Pedro Sánchez Pérez-Castejón, se nos aparece, no solo como el Señor de los Palacios, sino como una completa contradicción, porque nunca se había visto a un político socialista, hablar de justicia y equidad obrera, pero, a la hora de la verdad, engrosar la deuda pública de España, hasta límites de susto, cargando en esta deuda, encima, unas vacaciones opíparas, de palacios y de paraíso, cuando los españoles viven momentos tan difíciles en lo económico.

Todo este dinero gastado alegremente, lo vamos a pagar los currantes de este país. El agujero negro de la deuda pública española, lo vamos a pagar los obreros de este país, donde la mayor aportación de Pedro Sánchez, es dar ayudas en forma de pagas miserables, que hoy palían algo, pero que no hacen futuro ni mañana.

El futuro y el mañana, lo hacen el trabajo y la libertad que se deriva del mismo, nunca las limosnas gubernamentales, que son el sostén del esclavo, mientras nos clavan en las espaldas los lujos de un Gobierno sin vergüenza, que gasta lo que no tenemos, y que representa la venta de España a los intereses de los acreedores extranjeros.

Lo dicho, vivimos en una España donde contamos con dos monarcas, uno a título de rey legítimo, y otro a título de estafa nacional: el Zar, don Pedro Sánchez Pérez-Castejón.

FRAN AUDIJE
Madrid, España, 30 de julio del 2026
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa

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