BESARTE


Por Francisco José Audije Pacheco

Besar tus labios sería placer,
Tomar tus manos, llegar al Cielo es.

Sentir que eres mujer, me amas,
Deseas a este hombre poeta,
Siendo feliz en tu existencia,
Hace que se potencie mi vida
Entregada completamente a ella.

Cuando escucho tu risa,
O me miras con prudencia,
Pero veo tu pecho que jadea
Con fulgor y con vehemencia,
Siento una felicidad extraña,
Sin precedentes en mis vivencias.

Ante la mujer que amo,
No recuerdo haber amado
De manera tan intensa.
Sufrido recuerdo de amores,
Pero no recuerdo la flecha
Certera de aquel Cupido,
Cuando hechizara mi ser,
Rompiendo mi corazón,
Veneno dulce de amor,
Anestesia de los dolores,
Antaño castigo de desamor.

Solo pienso en ti, mi sol;
Inútil vida sin tu presencia,
Y sin pensar en mi ángel
Imposible vivir el Edén,
Como tu cama de luna,
O estrellas que nos protejan;

Nuestras almas abrazadas
En inmensidad universal
De los astros que yerran,
Cual ánimas colmadas
Vagando el firmamento
Por cima del bien y el mal.

Amarse es fácil, necesario,
Con respeto de todos,
Verdad en los corazones
Que laten uno en el otro,
Cual el tuyo y el mío,
Viviendo en comunión,
Y para comunicarse
Cada día las pasiones
Donde arden dos en uno.

Nunca delito fue amarse,
Pero mueren de amor,
Separados los amantes;

Nunca por amor matas…
Quien mata lo hace odiando;

Quien ama, vida otorga,
Y más vida noche y día…

Dame la mano, ángel,
Ángel mío de mujer,
Bésame como si fuera
La primera vez:
Con inocencia pueril,
La sensación de volar
Hacia mundos reales
Donde es posible amar…

Donde es posible amar,
Besarte y besarte,
Tomando tu mano,
Por siempre jamás.


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