Se Mataron A Ellos Mismos

Joel Ortega Juárez

Ciudad de México 28 de mayo del 2026

La conversión de una parte de la generación rebelde de los sesenta equivale a una especie de suicidio colectivo.

“La historia su propia brújula que a veces coincide con la nuestra, pero la mayor parte del tiempo se dispara hacia donde quiere y nos noquea pasándonos por encima. La historia nunca se controla. Creemos conducirla, planearla con detalle hasta los momentos esperados, pero esas son expectativas ingenuas de quien no sabe nada sobre un relato. ¿De qué extraño lugar sacamos la idea de que la historia es nuestra? La historia no le pertenece a nadie, sólo se debe a sí misma, es un recorrer la historia a tientas no van a ninguna parte, sino que a todas al mismo tiempo. Un sinfín de giros dramáticos, movimientos concéntricos de los que es imposible salir bien parado a menos que te entregues al flujo del descontrol. La única manera de recorrer la historia es como un borracho, a tientas, asumiendo el mareo, sujetándonos los unos a los otros para no caer” Marciano, Noma Fernández, Random House, México, diciembre 2025.

Esa borrachera que hace recorrer la historia a tientas para no caer, no la supieron entender muchos que creyeron poder controlarla y están hundidos en el fango de los lodos de heces del bazar, vendiendo su alma a cambio de unos mendrugos.

Solamente algo parecido podría explicar, esa mutación del alma, de quienes fueron rebeldes, desafiaron al poder, incluso padecieron cárceles, persecuciones y sobrevivieron a masacres y ahora convalidan la entrega a delincuentes bandoleros, convirtiéndolos en víctimas del imperialismo.

La alharaca de palabras escupidas, sin ton ni son, que enturbian todos los días, todos los medios en un duelo de corsarios, casi a punto del delirio para defender lo más siniestro, como es colocar al país al borde del precipicio, con tal resguardar el principio de la omertá, a extremos insólitos, como seguir negando las evidencias que son públicas de las relaciones perversas de los gobernantes de Sinaloa, al punto que dos de los principales operadores , como lo son el Secretario de Seguridad , general Gerardo Mérida y el de Finanzas Alfonso Díaz Vega, que se han entregado a los aparatos de los sistemas penales y judiciales gringos.

Como dice el viejo adagio legal, a confesión de parte, relevo de pruebas.

En la lógica del Padrino de Mario Puzo, tiene sentido que la presidenta defienda como gato boca arriba a Rocha, porque al hacerlo intenta evitar que el agua le llegue al cuello, tanto a ella misma como a su jefe AMLO, al que debe una lealtad férrea, de la cual se enorgullece. Al hacerlo desmiente a tantos “analistas” “periodistas” y cretinos que apostaron a una “ruptura”.

Lo que me sigue removiendo todos los parámetros, esquemas, dogmas e incluso los supuestos “valores” de los viejos comunistas, que como dice la canción de Eduardo Aute, antes iban de profetas Y ahora el éxito es su meta. Mercaderes, traficantes Más que náusea dan tristeza, no rozaron ni un instante la belleza.

No tengo otra respuesta que se mataron a ellos mismos.

Esa inmolación al poder pasó por encima de miles o quizá millones de muchachos soñadores que pusieron su libertad y sus vidas a favor de una causa redentora de la humanidad, que soñó con Asaltar el Cielo.

Cada uno es responsable de sus propios actos. No hay santones.

Estos devotos del poder a toda costa, no solamente se inmolaron, se llevaron entre las patas a muchísima gente, a muchas vidas y sobre todo enlodaron las banderas del socialismo, el comunismo y la libertad, convirtiendo esas palabras en sinónimos de asesinatos, torturas, delaciones y para no fallar, también llevaron a sus pueblos al hambre.

Eso no tiene madre

Esa mañana, ahí en el patio frente a los cerros, vi mi vida desfilar en algún lugar de mi cerebro. Pensé en mi padre, lo volví a ver en su pieza escuchando a Allende… Cuando ya llevábamos un rato así, recuerdo haber roto el silencio.

Apagué el segundo cigarrillo, respiré ese aire limpio de la cordillera y le dije a Joaquín que, pese a todo, era un buen día para morir. Él me miró sonriendo, con esa cara que tenía, que es la que me gusta ponerle cuando lo recuerdo, y me respondió: es un buen día para matar.

Reflexiones del Marciano, el día que esos muchachos de veintitantos años miembros de las Juventudes Comunistas de Chile, enviados al Frente Patriótico Manuel Rodríguez, un 7 de septiembre de 1986, atentaron contra Pinochet y fracasaron porque el armamento ruso enviados desde Cuba, no sirvió, porque era armamento casi obsoleto de la segunda guerra mundial.
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
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