Bronze statue The Thinker seated on a stone pedestal in a garden setting

PREGUNTAS


Por Francisco José Audije Pacheco

A veces me pregunto:
¿Qué hago yo aquí,
En esta isla de soledad,
Donde mi cama es
Circundada por ortigas,
Amenazas despertando
De salvajes mandíbulas…?


Serpientes que muerden,
Roedores que acechan,
Del terruño escorpiones
Clavando mil aguijones,
Bajo palmas dolidas
De mis rendidos pies
Ante avatares del camino.


¿Qué haré yo aquí?,
Muerto en vida,
Lleno del oprobio
Humano de la crueldad,
Podrido de injusticia,
Breado a golpes,
Macilento, marchito, moribundo,
Sin esperanzas de alcanzar
Nunca aquellos objetivos
Que me dieron la vida,
Por los que lucho sin eco,
Acabado mi aliento,
Exhausto el forcejeo
De gritar auxilio a los vientos.


¿Alguien con autoridad,
Puede contestar la verdad,
De este hecho de estar,
Pero no saber para qué,
Ni porqué, ni cómo?


El expolio de mi vida
Ha vaciado mis respuestas.
El sinsentido de vivir
Bajo designios del dolor,
Y de la pena cabalgantes,
Tuerta me deja el alma…


Los ojos se nublan,
La conciencia sorda, ciega,
Insensible al placer…
El corazón sintiente
Próximo a estallar,
Y el sexo que llama
Pronto a fornicar
Damas aquellas enfrente,
Suelto el pelo sedoso,
Trasero y pechos voluptuosos,
Cual lentejas que humean
Un día sobre la mesa…


De mis saqueadores,
Los estómagos, después,
Usurpándome la dicha
De una vida que se fue,
Agotados los lloros,
Indagando la mina
De inexploradas sonrisas.


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