ESPERANZA


Por Francisco José Audije Pacheco

La foto es de Freepick, se trata de isla Esperanza

De la vida espero, ya solo,
Cual mareas en los mares,
Estabilización del afecto,
Que las olas del marino océano
Paren su golpeo frenético…
En la orilla, acantilados deformes
Por impetuosos choques,
Por ondas constantes,
Que impulsan los vientos.

Si la marea sube, que suba,
Y se quede conmigo a solas,
Con mis penas dignas de lástima,
Mi indigencia de amor y cariño,
Por tanta lucha desesperada,
Por el tiempo que arrebataron,
Por la herida en el costado,
Lugar de pérdida en sangre
Desde un corazón que lucha.

Corazón que ha de librar
A frenéticas olas del mar,
Que no quieren la Luna dejar,
Del celeste blanco estelar
Discurriendo cual láctea vía.

Me arrancan la vida, en su valor,
En su mayor valor, hoy reivindico,
Puesto que amar es oxígeno
A las almas desconcertadas,
Por tiempo y por tantas olas
Pasando sin dejar nada,
Excepto dolor, soledad, heridas…

Promete, Señor, y cumple ya;
Tu vasallo no alienta más,
Ni más fuerzas le asisten,
Excepto las de amar y amar,
Sin medida, sin tino, a raudal.

Volver a empezar es posible,
Bajo influjos de amores,
Caricias de ella, ¡tan dulces!,
Erizando epidermis,
Conmovidos adentros,
Felices finales
A usurpados retornos,
El deseo relajado,
Cesa y para mi lloro.

El dolor detiene la ola
Del calmo mar suspendida,
Marea que suba, y no baje,
Hasta llegar el momento
De arrastrarme al abismo,
Con ella… de nuevo.


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