JOEL ORTEGA JUÁREZ
Ciudad de México 30 de julio del 2026
La UNAM vive una vez más una crisis. Los estudiantes están descontentos porque realizaron un examen a distancia para ingresar y fue un fracaso. Ante eso el rector tomó una decisión autoritaria y medrosa, creó una comisión para investigar y resolver qué hacer con el examen que ellos mismos aplicaron.
El problema no se reduce a un asunto técnico del examen a distancia o examen presencial. El tema tiene que ver con un problema básico, cuál es la cobertura que tenemos en México de la enseñanza media superior y la Universitaria. México tiene una cobertura de 43 a 44 %, estamos muy alejados de países semejantes a nosotros. Argentina tiene 85 -90 % según UNESCO y Corea del Sur tasas cercanas al 100 %
Es increíble que más de un siglo de gobiernos autonombrados nacionalistas y estatistas, no sean capaces de tener coberturas como las tienen países semejantes. La quiebra de este modelo, disfrazado de “estado de bienestar” es evidente en esta materia, como en muchas otras.
La UNAM tiene que hacer una reforma, que cambie su estructura política de gobierno, que no ha sido modificada desde el 6 enero de1945, que se convirtió en poner en manos de una junta de gobierno de 15 personas, el gobierno de casi medio millón de universitarios entre los cuales, los estudiantes son alrededor de 373 000, hay 43 200 profesores, 13 000 de Tiempo Completo, son investigadores 2 700. Esa integración exhibe la precaria situación de la inmensa mayoría de los profesores que tienen contratos por un semestre, sus ingresos son muy bajos, con 10 horas semana mes tienen 2 200 a 5 900 pesos. Mientras los TC 40 mil mensuales tabulares, sin estimar los PRIDES, la prima antigüedad y otros rubros, lo que hace que sus ingresos promedio sean de 80 mil a 120 mil pesos. Los pocos profesores eméritos, alrededor de 700, cuyos ingresos pueden llegar a 170 000, son la “casta dorada”.
Estos datos no dicen todo, prácticamente las plazas de TC , se han detenido desde los años 70 a 80, cuando se crearon varios miles con la fundación de los CCH y después de las FES , ello significa que miles de egresados con Doctorados e incluso posdoctorados, son profesores de asignatura o ayudantes de investigador, denominación que oculta una condición de precariedad de los mismos .
La UNAM es una institución que está basada en el viejo modelo de la universidad napoleónica. Es una universidad dividida en facultades, a la manera clásica: filosofía, derecho ,economía y las del resto de la llamada área de humanidades, ciencias exactas, las de la de la salud y las de las ingenierías y contaduría y administración ,algunas muy especiales como Trabajo Social, Escuela para Extranjeros y la recientemente creada Escuela Nacional de Artes Cinematográficas.
La UNAM y la inmensa mayoría de las Universidades públicas de los Estados, otorgan educación preparatoria. En el caso de la UNAM en la Escuela Nacional Preparatoria 47 mil 600 y la Escuela Nacional de los Colegios de Ciencia y Humanidades 60 mil, 300, en total 108 mil.
El planteamiento de reformar la estructura de la universidad, fue hecho hace años por el maestro Wenceslao Roces en un mitin de apoyo al Sindicato el Personal Académico de la UNAM, SPAUNAM en su proceso de formación en 1975, él proponía una universidad sin “muros” donde el estudiante pudiera libremente formar su propio currículo y tomar clases en Filosofía, en Ciencias de matemáticas, en economía, en literatura y diseñar de esa manera una universidad sin barreras. Es otra de las grandes reformas que tiene que hacer la UNAM.
Reformar a la UNAM no significa ser su enemigo, todo lo contrario, los verdaderos partidarios de la universidad pública, gratuita y científica, han sido los movimientos de los estudiantes en 1929 por su autonomía, en 1935 por la libertad de cátedra. Por Su carácter masivo en 1966, la gratuidad de la enseñanza en 1986 – 87 y en 1999 – 2000, fueron el resultado de los movimientos estudiantiles, correspondientes.
Es muy lamentable la conducta de los directores de Facultades, Escuelas e Institutos que los llevó a hacer un pronunciamiento unánime de apoyo al rector, “la cargada” al viejo estilo priista y ahora morenista. La UNAM debe ser una universidad democrática, crítica donde no haya línea del rector.
Se requiere la participación de los estudiantes en función del peso que tienen, no propongo que haya en la UNAM, el sistema de voto universal secreto y directo para elegir a las autoridades, lo que hemos propuesto durante los recientes 60 años, desde 1966, es que haya una estructura democrática, donde los profesores y los investigadores de una parte tengan el 50% y los estudiantes tengan el otro 50 por ciento.
A eso se le llama cogobierno o paridad en el gobierno de la universidad.
A raíz de la elevación a rango constitucional de la autonomía universitaria, todas las legislaciones vigentes en las universidades públicas son inconstitucionales, se deben derogar inmediatamente y hacer posible la autonomía, que consiste en la capacidad de las universidades de gobernarse a sí mismas, por lo tanto, es contrario a la Constitución una legislación que emiten poderes distintos a la universidad, como lo es el congreso de la Unión para la UNAM o los congresos estatales para cada universidad de los estados correspondientes y lo es también para la UAM, para el IPN, que en realidad es una universidad.
Esas son algunas de las líneas de la Reforma Universitaria que deberíamos estar discutiendo en esta coyuntura.
No quiero eludir el definirme claramente, apoyando a los estudiantes, porque ya hay una campaña que los acusa de ser los responsables de esta anomalía provocada por el examen de ingreso a distancia, que puede derivar en una crisis muy grave.
Los artículos de opinión son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
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