Antonio TENORIO ADAME
La presidenta CSP en la oración fúnebre a CCS, resaltó el valor en las decisiones de poder.
MINORÍAS
Primero se refirió a Cuauhtémoc a quien elogió por su valentía para emprender una aventura contra el sistema autoritario, al asumir la candidatura presidencial en 1988.
Con anterioridad también destacó la valentía del presidente LCR al poner en marcha la Reforma Agraria y aplicar la Expropiación petrolera.
Luego refirió el interés de depositar los restos mortales del ingeniero en la rotonda de personalidades ilustres.
La pieza luctuosa fue un reconocimiento de la Nación a los más altos valores del cumplimiento de la responsabilidad constitucional.
Los honores a CCS no tuvieron el carácter de un funeral de Estado, puesto que no se hizo la bandera a media hasta, como tampoco se declaró luto nacional, pero sí un reconocimiento a sus virtudes cívicas en beneficio de la nación.
Entre los reconocimientos de voz pública se encuentra la expresión de AMLO quien lo calificó como “un precursor de la democracia”, es una percepción honrosa, pero insuficiente para un sector que lo estima como “padre de la democracia”.
En tales circunstancias este cronista al saludar a la presidenta CSP, durante el homenaje en Bellas Artes, le manifestó: “presidenta: Cuauhtémoc es el padre de la Democracia”; la respuesta afirmativa fue: “Cierto”.
Un diálogo de alto valor cívico entre la cúspide del poder y un ciudadano que es escuchado.
No obstante voces desde la academia terciaron para establecer la hipótesis como: “AMLO diría que Madero es el Padre de la democracia”. Sin duda alguna la referencia es admisible.
En un horizonte más amplio, el acto de inauguración de la democracia mexicana se encuentra en la convocatoria para la elección del Congreso Constituyente de 1856, en el que por primera vez todos los ciudadanos mexicanos fueron convocados a emitir su voto.
Es en esta línea del tiempo 1856, 1911 y 1988, donde se sitúan las fechas y los actores considerados Padres de la democracia mexicana.
Mayorias
El nombre de Cuauhtémoc fue una ofrenda y, a la vez, una premonición de su padre, inmerso en la raíz de la historia nacional.
El escuchar el nombre del último “Tlatoani” es revivir la caída de la Tenochtitlán arrasada, pero sin rendirse para conservar y elegir la vida sólo con dignidad antes que la sumisión de alguien superior. Una responsabilidad que cumplió a cabalidad el ingeniero.
También surge la analogía entre los dos Cárdenas, acerca del cumplimiento de sus respectivas responsabilidades. El primero, Lázaro, realizó un ajuste estructural de carácter económico, que transformó al país de manera definitiva, reivindicando el aspecto social de la revolución.
Cuauhtémoc realizó su propio destino al despojar completamente de autoridad al mal gobierno, por medio de la política, a través de su triunfo electoral de 1988. Reivindicando el aspecto político de la revolución maderista: la democracia.
Más aún: a él se debe el inicio de la restauración de los derechos políticos plenos de los habitantes de la CDMX, conculcados por los sonorenses en 1927.
Los artículos de opinión y fotografías son responsabilidad exclusiva de sus autores. @UnidadParlamentariaEuropa
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