SM Rico
Durante décadas, Calígula (1979), no existió como una película, sino como un síntoma. Fue sinónimo de desastre y escándalo en el ambiente cinematográfico: un guion brillante de Gore Vidal, la dirección escénica teatral y sensual de Tinto Brass, un diseño de producción colosal de Danilo Donati y un elenco británico de ensueño (Malcolm McDowell, Helen Mirren, Peter O’Toole, John Gielgud), y al final, todo fue secuestrado y destrozado por el fundador de Penthouse, Bob Guccione.
Al insertar escenas pornográficas filmadas a espaldas del equipo principal, Guccione transformó una ambiciosa tragedia romana sobre la corrupción del poder, en un híbrido grotesco, desheredado por sus propios autores.
La historia de su producción es considerada una de las mayores catástrofes, guerras de egos y desastres industriales de la historia del cine. Lo que comenzó como un ambicioso drama histórico de prestigio terminó convirtiéndose en una sangrienta batalla legal y creativa entre tres mentes completamente opuestas: un dramaturgo de la alta cultura, un director vanguardista de culto y el magnate de la prensa erótica más famoso del mundo.
Cincuenta años después de aquel desastre, la restauración y reconstrucción presentada en el Festival de Cannes 2023 como Calígula: The Ultimate Cut rescata los negativos originales de la bóveda para lograr lo inalcanzable: devolverle a la película el alma de tragedia shakespeariana que siempre debió ser.
El historiador y restaurador Thomas Negovan realizó un trabajo de restauración casi arqueológico. La versión de 2023 no es un simple «corte del director» con mejor definición de color; es, en términos estrictos, una película completamente distinta construida con tomas de cámara y escenas eliminadas que jamás se habían visto.
Se eliminaron en su totalidad los insertos “explícitos” añadidos por Guccione. La erótica y el exceso permanecen, la Roma imperial sigue siendo un escenario de bacanales y lujo desmedido, sin embargo, ahora funcionan como contexto narrativo y decorativo, no como espectáculo obsceno que deja de lado el dramatismo.
Tinto Brass solía rodar múltiples tomas, desde las más convencionales y dramáticas hasta las más estrambóticas. Por otra parte, Guccione eligió las tomas más grotescas; posteriormente, Negovan rescató las interpretaciones donde primaba la contención dramática, el texto y la vulnerabilidad de los actores.
Se recuperó la estructura trágica diseñada por Gore Vidal. El ritmo abandona el montaje del 79 y adquiere un arco descendente y fluido, donde cada acto marca un peldaño en la pérdida de cordura de Calígula.
El mayor logro de esta restauración es la restitución del trabajo de Malcolm McDowell. En el montaje original de 1979, su interpretación de Calígula lucía desquiciada, histriónica y carente de matices.
En The Ultimate Cut, McDowell pasa de ser un tirano de caricatura a convertirse en una figura profundamente humana y aterradora. Se observa con claridad cómo el joven Cayo, traumatizado por la paranoia del anciano emperador Tiberio (un magnífico y decadente Peter O’Toole), hereda un sistema político donde la paranoia es la única garantía de supervivencia. En la cinta la locura de Calígula no surge de la nada; es el producto directo del miedo absoluto a ser asesinado.
La dinámica con su hermana Drusilla (Teresa Ann Savoy), y su esposa Cesonia (Helen Mirren), cobra una dimensión afectiva real, haciendo que la pérdida y el dolor del personaje motiven su posterior desprecio hacia el Senado romano y la condición humana.
Una historia para ser llevada a la pantalla
A principios de los años 70, Bob Guccione, fundador y director de la revista para adultos Penthouse (el principal competidor de Playboy), acumulaba una enorme fortuna. Guccione quería legitimarse culturalmente y demostrar que podía trascender la pornografía y mostrarlo como arte en pantalla. Su idea era realizar una superproducción histórica de categoría mundial sobre la decadencia del Imperio Romano, centrada en el emperador más popularmente infame: Cayo Julio César Germánico, conocido como Calígula.
El rodaje fue llevado a cabo principalmente en los legendarios estudios de Cinecittà en Roma con un presupuesto inicial de más de 17 millones de dólares y reunió a tres fuerzas creativas totalmente incompatibles: Gore Vidal, el prestigioso escritor, dramaturgo e intelectual estadounidense fue contratado para escribir el guion. Vidal concibió un drama político e histórico denso y sofisticado, estructurado como una tragedia shakesperiana. Su enfoque exploraba cómo el poder absoluto de Roma corrompía no solo a Calígula, sino a todo el aparato estatal y al Senado, estableciendo paralelismos con la corrupción política moderna. Para Vidal, el sexo y el libertinaje eran herramientas narrativas que reflejarían la decadencia de una clase dirigente, no un fin en sí mismo.
Por otra parte, se encontraba: Tinto Brass, el director italiano, conocido por su cine erótico y de vanguardia, fue fichado para llevar el guion a la gran pantalla. Brass despreciaba la rigidez del guion clásico de Vidal. En su lugar, optó por un enfoque visual estridente, grotesco, barroco y caótico. Utilizó cámaras deformantes, múltiples perspectivas y un diseño de producción abrumador para retratar la locura de Calígula como un circo psicodélico.
Mientras Vidal buscaba un drama político intelectual, Brass estaba rodando un espectáculo visual lisérgico y provocador. Las tensiones entre ambos guionistas y directores escalaron hasta el punto de que dejaron de hablarse por completo durante el rodaje.
Pero al final entró Bob Guccione, pues mientras Brass filmaba y el elenco de lujo, formado principalmente por: Malcolm McDowell, Helen Mirren y Peter O’Toole, e interpretaban sus escenas dramáticas, el productor Bob Guccione tenía su propia agenda.
Guccione quería asegurarse un éxito financiero masivo y un impacto mediático sin precedentes. A espaldas tanto de Tinto Brass como de Gore Vidal (y con la complicidad de algunos miembros del equipo técnico), Guccione financió y rodó de forma independiente secuencias adicionales de sexo explícito (hardcore) con dobles de cuerpo y actores porno profesionales, con la intención de intercalarlas en el montaje final.
Cuando el rodaje concluyó y comenzó la etapa de postproducción, el caos estalló de forma irreversible: Gore Vidal repudió el proyecto al ver que su guion había sido alterado y que la película se dirigía hacia el sensacionalismo. Exigió que se retirara su nombre de los créditos (aunque finalmente los tribunales y los contratos lo mantuvieron).
Tinto Brass fue apartado de la sala de montaje. El director italiano se negó a participar en la edición final y demandó a los productores al enterarse de que el tono de su obra había sido secuestrado para incluir pornografía comercial.
Bob Guccione y el coguionista/productor Franco Rossellini tomaron el control total de la edición. Ensamblaron la película mezclando el drama histórico de alto presupuesto con el material pornográfico rodado en secreto.
The Ultimate Cut (2023) no representa simplemente una mejora de la calidad visual de la película de 1979, sino un proceso de reingeniería cinematográfica. Al disponer de los negativos originales de 1976 y de las tomas descartadas, el equipo de restauración desmontó el caos perpetrado por Bob Guccione para devolverle la voz a la visión artística original. Aun así, Tinto Brass no tuvo acceso a la creación del producto final, por lo tanto, este nunca será un “corte del director” sino una restauración que busca hacer justicia a la cinta.
Sin embargo, logra algo que parecía imposible: transformar una de las manchas más infames en la historia del cine en un estudio estimulante, sórdido y poético sobre la tiranía, la megalomanía y la decadencia del poder imperial.
Ficha técnica
Título original Caligula: The Ultimate Cut
Año: 2023
País: Estados Unidos e Italia
Género: Drama histórico, thriller, peplum (cine de espada y sandalia)
Duración: 178 minutos (2 h 58 min)
Idioma original: inglés
Guion original: Gore Vidal (basado en el guion de la producción original)
Director de la película original: Tinto Brass
Productor de esta reconstrucción: Thomas Negovan
Fotografía: Silvano Ippoliti
Montaje de la nueva versión: Aaron Shaps
Productoras: Penthouse Films International, Sunshine Mesa
Distribuidora (EE. UU.): Drafthouse Films
Presentación en el Festival de Cine de Cannes de 2023
Estreno en salas (EE. UU.): 16 de agosto de 2024
Reparto principal
Malcolm McDowell como Calígula
Helen Mirren como Caesonia
Teresa Ann Savoy† como Drusila
Peter O’Toole† como Tiberio
John Gielgud† como Nerva
John Steiner † como Longino
Guido Mannari † como Macro
Paolo Bonacelli † como Casio Querea
Trailer
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