La situación del Covid-19 en Alemania

Luis Navarro García

Madrid, España

Las autoridades de Alemania han confirmado el pasado lunes 29 de marzo cerca de 10.000 casos de coronavirus y más de 40 fallecidos durante el último día, con lo que el país europeo se acerca a la barrera de los 76,000 fallecidos, según los datos recabados por el Instituto Robert Koch.
Los grandes almacenes y los centros comerciales están obligados a instalar sus propias zonas para realizar test rápidos. En el ámbito empresarial, se debe ofrecer a los empleados un test rápido al menos dos veces por semana, y pasar a teletrabajo a la mitad de la plantilla con labores de oficina.
Renania del Norte, Westfalia, aplica una oferta de pruebas similar a la de la capital de Alemania. No obstante, ha cifrado en alrededor de 2,500,000 el total de personas recuperadas hasta la fecha de la COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, incluidas unas 10,000 durante las últimas 24 horas. El organismo, el ente gubernamental encargado del control de enfermedades infecciosas, ha indicado que durante las últimas 24 horas se han detectado cerca de 10,000 casos y 43 decesos, lo que sitúa los totales en cerca de 2,800.000 y 76,000, respectivamente.
El Senado de Berlín ha anunciado que a partir del miércoles será obligatorio un test negativo para entrar en comercios no esenciales. También se aplica en peluquerías, o salones de cosmética y en el ámbito cultural en museos, galerías o monumentos. En todos ellos debe concertarse cita previa. El ministro de Sanidad de Alemania, Jens Spahn, afirmó el domingo que considera necesario que el país entre en un nuevo periodo de confinamiento “duro”, de entre 10 y 14 días, para intentar contener la nueva ola de casos de coronavirus, que ha disparado los contagios en todo el país.
La tasa de incidencia acumulada durante los últimos siete días es de 134.4 casos por cada 100,000 habitantes, con 111,776 contagios durante la última semana y cerca de 211,500 casos activos. Tras varias semanas de descenso, este indicador ha vuelto a ascender desde finales de febrero.
Tras el fallido intento de llevar a Alemania a un cierre duro durante Semana Santa, los länder empiezan a aplicar el freno de emergencia acordado con el Gobierno federal el 8 de marzo, según el cual se debe parar la desescalada e incluso revertirla con una incidencia semanal superior a 100 contagios por 100.000 habitantes. Una actitud criticada por la canciller Angela Merkel, quien anoche en la televisión pública expresó su disconformidad con regulaciones en las que no se utiliza una estrategia de pruebas para reducir la tasa de contagio, sino para una mayor apertura. 
Audaces han sido los habitantes de la pequeña región del Sarre, que a partir del 6 de abril, será la primera región del país en poner fin a las restricciones. Reabrirán las terrazas de cafeterías y restaurantes, centros culturales como cines, teatros o salas de conciertos, además de gimnasios. La reducción de contactos, hasta ahora muy estrecha, también se ampliará.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s