Redes de un poder desbordado

Por: Atilio Alberto Peralta Merino

albertoperalta1963@gmail.com

En medio de un escándalo sonado que ha derivado tanto en la pérdida de un frustrado nominado a la reelección legislativa, como en una avalancha de críticas a las disposiciones concernientes a la inmunidad parlamentaria en nuestro medio, cabría rescatar de la memoria una sería de situaciones, caracteres y episodios propios del pasado reciente en algunos casos y no tanto en otros.

En las luchas por la consolidación del poder político, la búsqueda del control total extiende sus tentáculos a un sinnúmero de actividades, tanto, que la gama puede resultar mucho más variada de lo que pudiera imaginarse cualquiera a simple vista, incluidas, claro está, las que sutilmente se tejen entre actividades conectadas en el sórdido e insondable mundo del delito.

Previamente, la visita del general David Petreaus a la capital del país en su carácter de director general de la CIA en enero del 2012, la cual pasaría prácticamente inadvertida para la opinión pública nacional. Visita que tendría por objetivo central, darle un especial impulso a la cooperación, destacándose al respecto el que habría que darle a la instalación de la academia internacional de policía situada en la comunidad de Chachapa, localidad que, por cierto, también es una de las sedes importantes de la secta denominada “La Luz del Mundo”, a grado tal, de que su alcalde es uno de sus congregantes más destacados.

Los antecedentes de cómo se controla a un país a través de la posesión de los secretos sexuales de sus élites, son por demás abundantes, valdría la pena recordar al respecto cómo en la Gran Bretaña se suscitó en 1963 el escándalo de las denominadas “trampas de miel”, de las que cayera víctima el ministro John Profumo, precisamente en los momentos más álgidos de la “Guerra Fría”, cuando la KGB tuvo acceso a los secretos de la seguridad interior del reino.

Sinfonía en Rojo Mayor resulta a la fecha una lectura singularmente interesante, sus críticos de manera no poco fundada, han dicho que es un invento tejido en los sótanos de la Dirección General de Seguridad del franquismo, a la manera en que la policía zarista, entresacara de los textos de Maurice Joly los elementos centrales de Los Protocolos de los Sabios de Sion con mera intención propagandística.

Lo cierto, es que la obra en cuestión de autor anónimo y con estilo autobiográfico, contiene demasiadas precisiones sobre las acciones de espionaje soviéticas en España durante La Guerra Civil, así como en Francia durante los días de la ocupación alemana, como para carecer del todo de elementos testimoniales claves para entender toda una época.

La lectura de Justine de Lawrence Durell,  por su parte, describiendo el tráfico sexual de toda laya y marcadamente el concerniente a la agresión sexual a menores en medio de las acciones de nazis, británicos y sionistas en la Alejandría de entreguerras, resulta de lectura obligada atendiendo al hecho, simple y sencillo,  pero por demás significativo de que según señala el periodista Thierry Meyssan, la afición del general David Petreaus por disfrutar del acceso carnal de muchachas menores de edad habría quedado más que manifiesto, desde los días en que el referido Petreaus sustituyera al general McChystal y se hiciera jefe de las  operaciones conjuntas del ejército de los Estados Unidos en Irak y Afganistán.

Un comentario en “Redes de un poder desbordado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s