¡LOS GALLOS FINOS NO PELEAN… LOS HACEN PELEAR!

Con afecto y mucho respeto, el texto es dedicado para mis amigos de este Pueblo de Aguililla Michoacán.

Arq. Ricardo Hernández Guzmán

15 de julio de 2021.

Para entender un poco sobre el caótico estado de violencia en Aguililla es preciso hacer una ligera retrospectiva de la entidad.

La historia de la droga verde, como vicio, nos lleva a la década de los 50´s, donde el mundo legal e ilegalmente producía “la mota” para mandarla a los gringos combatientes de la segunda guerra mundial, les calmaba los nervios e inhibía el miedo, México participó en la producción y suministro del cannabis.

Michoacán desde ese entonces y más atrás, ha sido, si no el primer estado, si el segundo, con la mayor y mejor calidad del producto, dado el clima, abundante agua natural y los espacios geográficos inhóspitamente ideales, de difícil acceso para el transporte simple, las 2 zonas de Michoacán denominadas “tierra caliente”, principalmente la de la Región del Valle de Apatzingán, a la que pertenece AGUILILLA, ha sido, una de las de mayor aportación para el mercado nacional e internacional, con gran diversidad de productos, fruta, legumbres, semillas y cítricos y a nivel mundial quizá también la de mayor aportación de “mota”.

Hasta los 80´ El Valle de Apatzingán conformado por 10 municipios, ente ellos AGUILILLA, en México, era la Región de la “mota” los productores sembraban y cosechaban, el o los productos que eligieran, muchos de ellos desde chicos y ya de adultos, se dedican (muy normal en ellos, aunque el negocio es ilegal y prohibido), a la siembra, cosecha y trasiego de la “mota”.

Hasta el 86, en el Valle, se  vivía extraordinariamente en bonanza, era una belleza ver la capacidad económica de los pueblos, no existían automóviles tipo sedán, menos compactos, solamente se veían camionetas pick-up, de lujo, del año y seminuevos, ningún roñero, todos los productores ganaban mucho dinero, por supuesto más los “moteros”, que se deban el lujo de adquirir sus camionetas que ellos llaman “trocas”, en un solo instante se hacia la compraventa en efectivo y así como compraban una camioneta, compraban una casa o en tiempo récord se hacían una a su gusto (fellitos sus gustos), de alto costo, llegando a acumular una buena cantidad de camionetas y de propiedades, la meta de las bellas mujeres era casarse o arrejuntarse con un “motero”, por el estatus económico que representaba su actividad.

Lo hermoso de esta época era, que la labor de la “mota” no hacía ruido, solo la vanidad los delataba, camisas lujosas en seda estampada, el pantalón era el Topeka o de casimir,  kit de pieles caras o exóticas en botas, cinturón y cartera, tejanas 100 X, esclavas, anillos y relojes en oro, todos portaban pistola, pero había discreción, la escondían en los clavos (compartimientos secretos) de su troca, muchas fiestas, muchos bailes y alguno que otro muertito, por pleitos al calor de las copas, esto en algunos casos generaba rencillas familiares de por vida, que solo se quitaba con algún casorio entre enamorados de las familias en conflicto. 

Viendo más de cerca el Municipio de Aguililla: El arduo trabajo de campo de hombres, mujeres y hasta menores, las ferias, con carreras de caballos, de camionetas, peleas de gallos, la banda o el Mariachi en la plaza, atrás de la troca o por fuera de la vivienda, gustando una cerveza o un buen mezcal ¡VIVA! Eso es lo suyo, son trabajadores y alegres, son libres y muy felices cuando son ellos.

Los que viven directamente en el campo, son dueños de muchos tipos de animales, desde caballos hasta una gran cantidad de gallos de pelea, ellos no lo saben, pero nosotros los citadinos vemos con mucho respeto que este género, es como un símbolo del mimetismo que existe con los finos animalitos, hay que observarlos, paseando siempre en estado de alerta, mostrando con orgullo sus crestas y barbas, siempre acompañados de sus gallinas y sus pollitos, que cuando se encuentran 2 de estos, no pasa nada, ya desde lejos se observan detenidamente y, si ni uno, ni  otro se mete con sus gallinas y sus pollitos, siguen su camino.

Para que dos gallos finos, (que por ese motivo los convierten en animales de combate) se peleen, es porque única y solamente existen dos manos humanas que agarran a cada uno de ellos y con una mona (otro gallo de baja calidad) como la discordia, los “cucan”, los calientan y la mente perversa de los humanos que los van a enfrentar y a soltar para que se dañen, antes, de manera criminal les amarrarán navajas a sus espolones, navajas de filo letal, para que se maten en el combate, aún más, en la raza humana somos tan perversos que hasta apostamos y disfrutamos con gran alegría el topetón mortal de esta bella raza.   

¡Así mero!, dirían los Aguileños, igualito que los gallos, son tranquilos, nobles, alegres y cantadores, es muy difícil que entre ellos se enfrenten, no están ni locos ni pendejos para salir a matarse así nomás porque sí, aunque estén en diferentes bandos, todos son Michoacanos, y todos tienen derecho a estar, convivir y disfrutar el Estado, aquí existen suficientes mesas y tablas para que se dediquen a lo que quieran, sin molestar uno al otro, el asunto de la pelea de plazas no es de ellos, es de los políticos voraces, si están en combate tampoco es por ellos, la idiosincrasia, cultura y nivel de estudios, los hace vulnerables a los mezquinos intereses de la gente corrupta en el poder.

Nadie de ellos gana nada en un combate, el destierro, cárcel o muerte es su premio, mujeres solas con hijos en la pobreza es otro premio, ¿Quién por su gusto quiere eso? ¿A quién le conviene eso? A ¡Nadie! pero hay gentes que apuestan y festejan el enfrentamiento entre ellos.

AGUILILLA, el municipio de Michoacán más incomunicado y olvidado del Estado,  a partir de la ola de violencia del 2008, ya tiene esos 13 años que está pagando con creces cuentas ajenas, está pagando una cuota de abandono e inestabilidad social muy alta, que lacera cruelmente a las familias y que no le corresponde, ya pago con mucha sangre la corrupción de la seguridad pública nacional y estatal, vivió secuestros, crímenes dolosos, feminicidios, asaltos, violencia sin ton ni son, actualmente los hombres combaten sin enemigo específico, igual o peor que las guerras de autodefensas… y su premio… el que le han dado sus gobiernos… Es la marginación, la pobreza y la despectiva etiqueta de narcos, o de grupos del crimen organizado.

Los gobiernos de todos los niveles solo han sido titiriteros con los hombres de esta región, aún más con los de Aguililla que por su ubicación dentro de la geografía michoacana, resulta tan incomunicada de las ciudades principales.

Y a falta de webos propios, los políticos perversos y corruptos, han utilizado cruelmente a los hombres de esta tierra, para pelear sus propias guerras, para seguir en el poder y vivir toda su vida como millonarios valiéndoles madre el precio que pagan las familias que se quedan en soledad.

Aguililla no necesita seguridad de nadie, Aguililla no necesita ejército, Aguililla no necesita policías ni guardia nacional, todo lo contrario, lo que necesita es que todo mundo se salga de ahí, a chingar su madre fuera de esta tierra. Aguililla necesita que los dejen ser libres, ser felices con sus familias, con sus mujeres y sus pollitos.

Aguililla no necesita de gobiernos hipócritas que juegan a rentar, prestar, o prometer seguridad al pueblo, ellos saben hacer seguridad, saben vivir, solo hay que permitirles un poco de libertad y ayudarlos a ponerse de acuerdo.

Los grupos de Aguililla no quieren ni necesitan sentirse gobierno, pero tampoco quieren que sus gobiernos se sientan “narcos o crimen organizado”.

En sí, Aguililla y las familias del Valle de Apatzingán, lo que están pidiendo a gritos, en este preciso momento es un gobierno que pelee por su libertad, que les quite las asquerosas manos externas que los oprimen, que los agarran, que los cucan, que les amarran navajas, que los enfrentan y que los sueltan para que se maten.

¡Fuera manos criminales de Aguililla!

¡Atención urgente de AMLO a Aguililla!

¡Programas de víveres y agua urgente para Aguililla¡

¡Medicina y Doctores para Aguililla¡

Fin. 

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