EL EGÓDROMO PARTE LXXI

Por Luis Mac Gregor Arroyo

http://www.hoyoblanco.com.mx

Amante: Flaca y alta. De curvas peligrosas; pero no muy pronunciadas. La exquisitez está en su carácter recio. Pone a los hombres bajo sus rodillas y hace que le rueguen. Esa mujer parece de hierro y sin corazón. Tal vez la más cruel que alguien haya visto. Al menos así es en sus videos. Ella en persona se encarga de un gran negocio. De la necesidad de hombres y mujeres que buscan algo decente con lo cual curar el vacío y la soledad. Situación cada vez más grande en Estados Unidos y otras partes del mundo. Esa mujer tiene que vérselas con sus actuaciones profesionales, con administrar una empresa, con cuidar su imagen personal y su vida íntima. Cualquier hombre serio e inteligente que la viera a los ojos sabría que es todo menos cruel. Pero tiene tanto para dar que da suave o salvajemente duro. Llega a amar tanto, que para conocer a alguien quien le agrade cruza mar y tierra. Una vez un torpe no se arriesgó a voltear a verla, por sentir en su interior, la indicación de una escritora –admiradora de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha– de voltear en la dirección contraria. Ese ingenuo posiblemente no se entere nunca de que ella pudo ser el amor o la aventura de su vida. La mujer se arriesga a ser vista. Siempre da la cara en persona. El comensal la ve con una peluca pelirroja. Como queriendo imitar a alguien: “Pudiera ser que quiere parecerse a alguien más ¿Me pregunto si realmente habrá querido acercarse al joven por caridad o por curiosidad?”. Cómo sea ella es casada y trata de hacer lo más posible con su pareja. Desafortunadamente, por alguna razón, un seguidor se siente dolido en lo más profundo. Tras hacerse una cirugía integral el rostro de ella se veía triste. Desde entonces comenzó a experimentar cambiando su físico. Haciéndolo cada vez más fornido. Como si inspirara su sentir erótico en las ideas y fantasías de ese hombre sin su consentimiento ¿Casualidad, o serían sus propias creaciones las que la llevaron a cambiar? El cincuentón al darse cuenta de sus transformaciones se sintió lastimado. Aun así, trató de acercársele durante tres semanas. Pensó que la Miatresse estaba interesada en él. Aquí hubo un gran engaño. La mujer apenas se percató del interés del varón. Era como si en vez de afecto y acercamiento le robara su querer y hasta su masculinidad: contra de su voluntad. Al grado de hacer de ello un insulto público. Por si fuera poco, se enteró de cosas íntimas de él no conocidas. ¿Acaso le habrán pagado a esa actriz sexual para estar con alguien poderoso, en un país del Continente Americano, mientras humillaba y hacía pedazos a la otra persona? ¿Quién puede ser tan cruel? ¿El hombre con quien estuvo o ella? ¿Lo sabrá ella? Dicen que las mujeres cuando aman lo dan todo y cuando odian lo quitan todo ¿A quién ama y a quién odia esa mujer? El hombre afectado no la quiere volver a ver en su vida y ella ahora está enferma. Sólo Jesús sabrá cómo ayudarla en este caso. El hombre destrozado en su interior… continuó con su vida.

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